Festejaba el cumpleaños de su hija y lo asesinaron

Pascual Mollo, de 69 años, recibió un tiro por la espalda al resistirse al asalto cuando salía a despedir a unos parientes. Sus familiares denunciaron que el SAME no constató que tenía un balazo.

Un hombre, de 69 años, fue asesinado de un balazo por tres delincuentes que lo asaltaron con la modalidad "entradera" cuando se encontraba en el cumpleaños de su hija, en el barrio porteño de Flores, y sus familiares se quejaron por la actuación del servicio de emergencias metropolitano (SAME).

Según indicaron, la médica del SAME que asistió a la víctima en primer término no lo revisó y dijo que sólo tenía "un raspón en el codo".

La víctima, identificada como Pascual Mollo, en el momento del crimen había salido de la casa de la hija, en Rivera Indarte al 500, a despedir unos parientes el sábado último poco después de
las 22.

Aparentemente, fue en ese momento en el que tres asaltantes lo amenazaron para que les facilite el acceso a la vivienda en la que se celebraba la fiesta.

Mollo se habría resistido al asalto y recibió un tiro en la espalda que lo hirió de gravedad.

Los delincuentes escaparon y el hombre baleado entró a la casa de su hija y alcanzó a decir el número de delincuentes y que le "tiraron".

El hombre fue llevado en ambulancia a la Clínica Santa Isabel, donde falleció a las pocas horas a causa de la herida recibida con un proyectil de calibre 45.

"Quisieron entrar en casa y papá no iba a permitirlo. Estaban sus nietos, amigos, el resto de la familia", aseguró Mariana, la hija del hombre asesinado, que en la noche del crimen cumplía 40
años.

La mujer se quejó porque tanto personal de la ambulancia del SAME que llegó al lugar, como el de una prepaga que llegó al lugar "no revisaron" a su padre y recién se constató que había recibido un disparo en la clínica a la que fue llevado.

"Llegó primero una ambulancia del SAME y la doctora no lo revisó. Se fue sin ver la herida de bala. Algo parecido ocurrió con la otra ambulancia, de OSDE, que terminó llevando a papá a la clínica Santa Isabel, que está a pocas cuadras. Recién allí se constató que tenía un tiro en la espalda, de calibre 45, que ingresó en uno de los pulmones y lo lastimó mucho", contó la mujer en declaraciones al diario La Nación.

Según el esposo de Mariana, Javier Di Meglio, la médica del SAME que se presentó a los diez minutos dijo su suegro "sólo recibió un raspón en el codo".

El hombre describió que posteriormente también hubo problemas en la clínica "porque no había cirujanos.

Por su parte, Mariana contó que cinco días antes ella había sido asaltada en la misma cuadra por delincuentes que le robaron varias de sus pertenencias, entre ellas una cadena oro.

Por el crimen de Mollo, un grupo de familiares y pobladores del barrio marchó a la comisaría 38 de la Ciudad para reclamar justicia con la consigna "Ni un vecino menos". 



opiniones0