Un árbitro pidió que lo castren porque no quería ser gay

Nigel Owens confesó que intentó suicidarse varias veces por lo que solicitó ser castrado químicamente. "Acepar quién soy salvó mi vida", dijo.

Nigel Owens, un árbitro de rugby, confesó que pidió pidió ser castrado químicamente ya que había descubierto que era homosexual.

Confesó que intentó suicidarse en varias oportunidades y que estuvo al borde de la muerte.

"Yo no quería ser gay, pedí a mi doctor que me castrara químicamente", explicó en una entrevista a la cadena de televisión BBC.

Owens se consagró en la escena del rugby internacional cuando le encomendaron arbitrar la Copa Mundial en 2015.

"Arbitrar la final del Mundial entre Australia y Nueva Zelanda delante de 85.000 personas y con millones en la televisión no fue nada comparado con el reto de aceptar quién soy", indicó y añadió.

"Aceptar quién soy salvó mi vida", completó.



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