Una banda de niños asesinó a un joven en Villa Soldati

Tienen de 8 a 15 años y aterrorizan a la zona. Alardean de los hechos en las redes. Vecinos exigen presencia policial. Jonathan López Castillo, de 27 años, murió baleado por no tener su billetera.

Los vecinos de Villa Soldati están preocupados por una ola delictiva cometida, según sus propios testimonios, por niños que van de 8 a 15 años, cuyos crímenes escalaron desde el robo y la agresión hasta, hace unos días, el asesinato de Jonathan López Castillo, de 27 años, baleado porque había salido sin su billetera.

Ocurrió el sábado 4 de este mes. Jonathan había salido de la iglesia evangélica de Laguna y Ordónez y tres chicos, uno de ellos con una pistola, lo interceptaron. Alcanzó a darles el celular pero, además de eso, solo tenía un libro de canto del coro al que pertenece. Según un vecino que afirma haberlo presenciado desde su terraza, antes de gatillarlo dos veces, uno de los menores afirmó "¡Me estás cargando!".

Según el testigo dos de los niños son hermanos, tienen 8 y 15 años, y el tercero, "Mosquito", no pasa de los 12. El que tiró del gatillo, asegura, fue el menor de los tres.

Rosemary, madre de Jonathan, lejos de pedir un castigo de solidarizó con los niños: "Es muy doloroso perder a un hijo, pero pienso en esos chicos que están perdidos, que no valoran la vida porque ellos también la ponen en riesgo, y quiero que alguien los ayude. Se me ocurre que podría ir a la Defensoría, porque sé de casos en que les han quitado los hijos a personas a las que no les importaban", dijo a La Nación.

"Quizás esa sea la solución, porque si los meten en la cárcel van a salir peores delincuentes. Ellos tienen que poder transformar sus vidas, hay que buscar la forma de que aprendan cosas buenas", concluyó.

Muchos vecinos de barrio Fátima han cambiado sus hábitos a raíz de estos hechos. No salen solos a la calle, no llevan objetos de valor sobre su persona, y varios han dejado de mandar a sus hijos al colegio, por miedo a lo que pueda pasarles allí o en el camino.

"Ellos saben que son menores y por eso no les importa. Van a llegar lo más lejos que puedan llegar. A un chico de 15 años la policía o la Gendarmería por lo menos se lo pueden llevar y a la hora lo sueltan, pero qué se hace con un pibe de ocho o de diez años", explicó uno de ellos a La Nación.

En Fátima, uno de los barrios más afectados, apuntan a Maxi (el de 15 años) como el líder de la banda, aunque también suenan otros nombres: Miguelito, Adri o Robertito. En Facebook se los puede ver posando con pistolas o con objetos, aparentemente robados.

Rosa Ortega, quien vive allí hace 40 años, dijo a La Nación: "No les importa si son mujeres con hijos o embarazas. Les pegan igual, las arrastran por el piso, les pegan patadas. Hicimos la denuncia en la comisaría 36, pero nos dicen que no pueden hacer nada porque son menores".

Pidió, además, que: "Por lo menos que no nos dejen solos, que manden efectivos porque acá no entran. Hace más de un año que la Gendarmería se fue del barrio. Estamos a la buena de Dios. Se volvió muy jodido vivir acá".

y agregó: "En la feria de los sábados que se hace sobre Lacarra roban de los puestos. La gente ya no puede vender nada, tienen que estar atentos, y varios padres dejaron de mandar a sus hijos a la escuela; si se meten con los grandes imaginate lo que les hacen a los otros chicos",

La violencia, moneda corriente en Villa Soldati

El 10 de febrero, un remisero fue baleado en la cabeza y quedó con muerte cerebral cuando manejaba su automóvil y fue abordado por delincuentes que aparentemente pretendieron robarle el vehículo.

Unos días después, el 14, el cadáver de un adolescente de 17 años fue hallado en el interior de un contenedor de residuos. Se presume que fue baleado y luego arrojado allí, habida cuenta de que a pocos metros los peritos encontraron un casquillo de bala.
 



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