lexander Dale Oen, actual campeón del mundo y medallista de Plata en Beijing 2008, falleció de un ataque al corazón.
Caprichos de la vida, injusticias que no se entienden. Distintas formas de explicar la inesperada muerte de un atleta de elite, el nadador noruego Alexander Dale Oen, que falleció de un ataque al corazón mientras se duchaba tras un entrenamiento.
El nadador, de 26 años, había sido subcampeón olímpico en Beijing 2008 y era el actual campeón del mundo en la categoría de los 100 metros llanos. Por estos meses estaba preparándose duramente para los Juegos de Londres y era una de las máximas esperanzas noruegas para subirse al podio en su categoría.
Sin embargo, el destino le tenía preparado un final trágico e inentendible. Luego de una dura jornada de entrenamiento en Arizona, Estados Unidos, Dale Oen sufrió un sorpresivo ataque al corazón mientras se duchaba y ya no hubo nada que hacer. Según sus compañeros, testigos de la tragedia, se desplomó en la ducha y jamás reaccionó por lo que todos los intentos fueron en vano.
Pese a esto, y buscando quizás un atisbo de esperanza, Dale Oen fue trasladado a un hospital donde le practicaron ejercicios de reanimación que de poco sirvieron, según informó la Federación Noruega de Natación.
Allegados al fallecido nadador cuenta que había estado chateando con su familia pocas horas antes del accidente y además su última publicación en la red social Twitter había sido el domingo, cuando anunciaba que sólo le quedaban dos días de entrenamiento en la ciudad estadounidense de Arizona.
Una muerte tan injusta como inentendible. Un sueño olímpico que termina con el peor de los finales.