Francois Hollande fue investido hoy como presidente de Francia, el primero del Partido Socialista en 17 años. La ceremonia tuvo lugar en el Palacio del Elíseo, donde el flamante mandatario pidió por la unidad y prometió alcanzar la recuperación económica. Ahora viajará a Alemania a reunirse con Angela Merkel.
Una semana y media después de ganar las elecciones, el político de 57 años, asumió el cargo como sucesor del conservador Nicolas Sarkozy. Hollande es el primer socialista que llega a la presidencia en 17 años.
En su discurso durante el acto, el nuevo Jefe de Estado galo destacó que su tarea será volver a activar económicamente a una Francia agobiada por las deudas y trazar un nuevo camino en Europa.
"Nuestras diferencias no pueden convertirse en barreras", subrayó al hacer un llamamiento a la unidad nacional. También en lo económico es el momento del cambio, destacó. "Es tiempo de poner la producción por delante de la especulación".
A continuación, el conservador abandonó la sede de la presidencia acompañado por su esposa, Carla Bruni, y fue despedido con gritos de "Merci, Nicolas" (Gracias Nicolas) por parte de sus simpatizantes.
Según el periódico "Le Parisien", el dirigente se irá dos semanas de vacaciones al extranjero y luego retomará su trabajo como abogado.