Cuando se encontraron dos cuerpos en un parque, los italianos querían respuestas. Un programa especializado en personas desaparecidas ayudó a identificarlos, y a señalar a un sospechoso.

El parque más grande de Roma, Villa Doria Pamphilj, es una especie de refugio del bullicio y el caos ocasional de la ciudad, un lugar para corredores y excursionistas y para cualquier persona que busque un poco de naturaleza. El mes pasado, esa visión se destrozó con el descubrimiento de dos cuerpos: una niña pequeña y una mujer, desnudas, encontradas con pocas horas de diferencia en la maleza cercana a un extremo del parquE.
Los investigadores estaban perplejos. No había documentos de identificación, y el cuerpo de la mujer estaba tan descompuesto que habría sido difícil que cualquier persona la identificara visualmente. De inmediato, el caso provocó titulares sensacionalistas en primera página: “Roma, horror en el parque, mujer y niña muertas”, decía uno de ellos, en el diario romano La Repubblica. Il Corriere della Sera, de Milán, lo llamó “un asesinato de novela policiaca en un parque de Roma”.
El país, enganchado; la policía, bajo presión.
Con pocas pistas, y un frenesí mediático en marcha, los investigadores dieron un paso inusual. Una portavoz apareció en un popular programa de televisión llamado Chi l’ha Visto? —o “¿Quién lo ha visto?”, en español— para pedir la ayuda del público.
Y los espectadores del programa, que busca a personas desaparecidas, hicieron lo que habían hecho durante 37 temporadas: buscaron pistas en sus recuerdos.
Lo único que tenía la policía era que la mujer tenía cuatro tatuajes visibles y que una autopsia preliminar había revelado que la niña era su hija. La gente que frecuentaba el parque recordaba haber visto a una mujer joven y a una niña que podían corresponder con esa descripción en compañía de un hombre.
Se empieza a develar una triste historia
Lo que se desarrolló, a lo largo de varios programas semanales, fue la triste historia del sueño roto de una joven rusa de crearse una vida en el extranjero. Con cada revelación, aumentaba el caché de Chi l’ha Visto?, así como las preguntas sobre la falta de intervención de la policía cuando los transeúntes preocupados la habían llamado por la pareja y la niña.
El primer avance se produjo pronto, cuando una telespectadora llamó al programa para decir que recientemente había presenciado en la calle un cuadro inquietante en el que estaban implicados un hombre, una mujer y una niña. El hombre sangraba por una herida en la cabeza, dijo, y se llamó a la policía.
Al revisar los registros de aquella noche, los investigadores vieron que, efectivamente, la policía había estado allí. El hombre tenía un pasaporte estadounidense con el nombre de Rexal Ford. Después de examinar los manifiestos de los aviones en busca de ese nombre, los investigadores vieron que el hombre había tomado un vuelo de Roma a Skiathos, Grecia, el 11 de junio. (Más tarde supieron a través del FBI que su verdadero nombre era Francis Charles Kaufmann).
Fue detenido en Skiathos el 13 de junio y posteriormente extraditado a Italia como sospechoso de matar a la niña, según la orden de arresto, aunque no se le han presentado cargos por ninguna de las dos muertes.
Durante una conferencia de prensa, Francesco Lo Voi, fiscal jefe de Roma, dio las gracias a Chi l’ha Visto? por haber proporcionado “una pista particularmente útil para las investigaciones” al ayudar a identificar a Kaufmann.
Quiénes son ellas
Aunque la policía tenía ahora un sospechoso, la mujer y la niña seguían sin ser identificadas. De nuevo, Chi l’ha Visto? proporcionó información crucial. Francesco Paolo Del Re, reportero del programa, se dirigió a la zona cercana a donde habían encontrado a Kaufmann sangrando. Interrogó a los comerciantes y se encontró con un portero que dijo que había llamado a la policía la noche en que encontraron al hombre sangrando. Describió al hombre como beligerante y dijo que había estado con una mujer y una niña pequeña.
También había tomado una foto de los tres. Ahora, por primera vez, había una foto de la mujer cuando aún estaba viva, una clave para identificarla.
Fuente: TN

