Tomás Lorsch reside en California. Y asumió el desafío de contribuir con la agenda ambiental cuando estuvo a punto de perder su casa por los incendios de 2020.

En 2020, en medio de uno de los graves incendios que casi destruye su casa en California, Estados Unidos, el emprendedor argentino Tomás Lorsch sintió que la problemática del cambio climático se había transformado en un desafío personal.
En base a su experiencia como creador de startups tecnológicas intentó encontrar una herramienta que permitiera acelerar los plazos de las discusiones multilaterales para llegar cuanto antes a un acuerdo global.
Fue entonces que se le ocurrió utilizar la Inteligencia Artificial para desarrollar una solución que facilitara el avance de las negociaciones entre países y organizaciones.
Esto se materializó en 2023 con la fundación de ComplexChaos, una compañía que mediante la IA actúa como “mediador” para favorecer la cooperación en negociaciones complejas, la construcción de consensos y la alineación de equipos.
Como co-fundadora de la startup participó la experta en sostenibilidad Maya Ben-Dror, ex-líder del Foro Económico Mundial.
Con base en Silicon Valley, donde Tomás Lorsh reside actualmente, la empresa consiguió financiamiento en su etapa pre-semilla del fondo de venture capital Newtopia, que actualmente es su inversor principal.
Pero también obtuvo recursos de otros fondos como Village Global, liderado por Reid Hoffman (fundador de LinkedIn) y respaldado por visionarios de primer nivel como Bill Gates, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Anne Wojcicki y Eric Schmidt, entre otros.
Además de su experiencia personal traumática, Lorsch también tuvo en cuenta lo que considera un contexto desafiante: la ayuda exterior de EE.UU. para temas ambientales ha caído un 83% desde 2022 hasta la actualidad, y los fondos internacionales para cooperación climática están cada vez más restringidos.
A la vez, los procesos se intensifican: según la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, se reciben más de 100.000 páginas de propuestas por año, que deben procesarse en apenas 10 días de negociaciones.
Fuente: Ámbito

