El segundo de la dinastía Gravier es uno de los integrantes de la delegación argentina que competirá en Milán-Cortina. Sus expectativas para el torneo y su crecimiento dentro de una familia que lo ayudó a forjar una identidad propia.

Tiziano Gravier es el nombre que más sobresale de la delegación argentina que representará al país en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. El evento multideportivo se llevará adelante desde el viernes 6 al domingo 22 de febrero.
Por cuestiones obvias, ser el hijo de Valeria Mazza no pasa inadvertido, pero en cuanto a lo deportivo, el joven de 23 años llega como el #1 del ranking sudamericano en la modalidad de slalom gigante y una enorme ilusión en el lomo.
Tiziano esperó cinco años para volver a ser parte de un evento ecuménico de esta magnitud. En 2020, con pandemia de por medio, participó de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Laussane y logró un histórico diploma olímpico tras su séptimo lugar en la modalidad de Súper-G. Esta fue la mejor actuación argentina en una prueba individual de esquí alpino.
“Hace cinco años que pienso en este torneo”, reconoció a C5N, por lo que se mostró “con muchas ganas de afrontar lo que se viene”. La agenda no le dio mucho respiro: tras varios días de trabajo físico y de otro poco de desconexión de la nieve, el miércoles 4 entró en la Villa Olímpica para ya ponerse en el mood olímpico.
El segundo de los Gravier, que clasificó a Milano-Cortina en 2024 por cupo nacional, llega a los Juegos con la vara alta. Las expectativas son las de poder llegar a la segunda manga y estar entre los 15 mejores, aspiración trazada después de un proceso competitivo que incluyó presencia en los circuitos internacionales más importantes del mundo.
“Hace dos años que compito en Copas del Mundo, donde se presentan los mejores 120 esquiadores del planeta. Del circuito me llevé muchas cosas, así que desde el año pasado estoy trabajando muy duro la parte física y la de esquí, donde siento que mejoré muchísimo”, evaluó el joven sobre el rendimiento que espera tener en el torneo.
Y si bien admite que le falta “tener la bajada completa”, se siente con confianza para finalizar por encima de los 30 mejores esquiadores de la cita olímpica: “Es cuestión de tiempo para que lleguen los resultados positivos, yo sé que van a llegar. Estoy bien parado, así que es solo cuestión de confianza”.
Fuente: C5N

