El titular de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) en La Rioja, Armando Zavattieri, analizó este miércoles el impacto turístico y económico que dejó la reciente Fiesta Nacional de la Chaya, la cual se realizó en un fin de semana largo por Carnaval.

En diálogo con La Mañana de Provincia, destacó la decisión de solicitar oficialmente al ministro de Turismo que se unificaran las fechas del festival con el feriado: “Le pedimos al ministro que se realice el fin de semana de carnaval, y agradecemos que nos hayan escuchado”, señaló.
Zavattieri resaltó la gran afluencia de visitantes: “Hubo turistas de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, entre otras provincias”, detalló, subrayando el movimiento que generó el tradicional evento folclórico en la actividad turística local.

Ocupación hotelera récord
El fin de semana extra largo de Carnaval dejó cifras muy positivas en materia turística para La Rioja. Según datos oficiales del Observatorio Económico de Turismo, la provincia registró una ocupación hotelera promedio del 70 %, con picos de hasta el 95 % en la ciudad Capital y cerca del 90 % en Sanagasta, especialmente durante las jornadas centrales de la celebración. En total, La Rioja recibió más de 6.200 visitantes y contabilizó 21.700 pernoctes, una estadía que dinamizó no solo los hoteles, sino también la gastronomía y el comercio local.

Además, relevamientos nacionales reflejan que el panorama fue de crecimiento en todo el país durante el feriado: en muchos destinos turísticos la ocupación hotelera superó el 80 % e incluso alcanzó o superó el 90 %, según informes de la Secretaría de Turismo de la Nación y la Cámara Argentina de Turismo.
Impacto para el sector
Para el sector hotelero y gastronómico local, la combinación de la Chaya con el fin de semana largo significó una oportunidad histórica para reactivar la economía tras meses de actividad moderada. “Que La Chaya haya coincidido con un fin de semana largo fue un gran acierto que potenció la llegada de visitantes y favoreció el movimiento comercial en toda la provincia”, subrayó Zavattieri.

El impulso turístico generado por el evento no solo permitió una significativa ocupación de plazas hoteleras, sino que también posicionó a La Rioja como un destino atractivo para turistas de distintas regiones del país, consolidando su agenda como polo cultural y turístico dentro del calendario nacional.

