En el marco del Día Mundial de la Fonoaudiología, la licenciada Ana Fernández, referente provincial del Programa Nacional de Pesquisa Auditiva, recomendó que los niños realicen controles auditivos todos los años y alertó sobre señales de alarma que pueden indicar problemas de audición desde edades tempranas.

En comunicación con el equipo de Aquí y Ahora, Ana Fernández destacó la relevancia de la detección temprana de pérdidas auditivas en niños. Según la especialista, los signos de alerta incluyen que el niño no responda a su nombre o que no haya recibido un control auditivo previo, fundamental para prevenir complicaciones futuras.
Fernández recordó que desde 2013 se implementó el primer control auditivo que se realiza a los bebés al nacer. Entre los 6 y 7 meses, los niños comienzan a responder a su nombre, por lo que es clave prestar atención a estas señales y realizar consultas tempranas ante cualquier irregularidad.
La especialista advirtió que aunque las pérdidas mínimas de audición pueden no generar problemas en adultos, sí afectan a los niños durante la etapa escolar, impactando en el aprendizaje y desarrollo del lenguaje.
Asimismo, recomendó medidas de prevención: proteger los oídos de los niños durante la natación, evitar el uso frecuente de hisopos y limitar la exposición prolongada a altos niveles de música, especialmente con auriculares, ya que puede generar pérdida auditiva progresiva que, en el futuro, requerirá el uso de audífonos.
La prevención y la atención temprana son clave para garantizar un desarrollo saludable y evitar complicaciones auditivas en la infancia.

