El ingeniero Miguel Taverna, presidente de FUNPEL, dialogó con el equipo de Medios Provincia sobre la situación actual del consumo de productos lácteos en el país y señaló que en los últimos años se registró una caída significativa.
Según explicó, el consumo anual se ubica actualmente en alrededor de 170 litros por habitante, cuando históricamente el promedio rondaba los 200 litros por persona por año. No obstante, indicó que durante este año se comienza a observar una leve recuperación.

Tarverna remarcó que el consumo de lácteos está estrechamente ligado al nivel de ingresos de la población, especialmente en el caso de los productos con mayor valor agregado. En ese sentido, sostuvo que una mejora en el poder adquisitivo suele reflejarse rápidamente en el incremento del consumo.
A pesar de la caída registrada, el referente destacó que Argentina continúa teniendo uno de los índices más altos de consumo de lácteos a nivel mundial.
Asimismo, explicó que en períodos de crisis económica suelen aparecer productos sustitutos, que no necesariamente son leche, pero que buscan reducir los costos de producción y de compra.
Finalmente, señaló que en contextos de dificultades económicas los consumidores tienden a priorizar productos básicos, como el litro de leche o quesos utilizados para preparaciones cotidianas, dejando en segundo plano otros lácteos de mayor valor agregado.

