La principal bancada de oposición y dirigentes del transporte pidieron la dimisión de las principales autoridades del área de hidrocarburos. El Senado anunció también una investigación

La crisis por la calidad del combustible en Bolivia pasó de ser un reclamo sectorial a tener implicaciones políticas. En los últimos días hubo reiterados pedidos de renuncia contra el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Alky y el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Freddy Zenteno.
Transportistas y actores políticos coincidieron en responsabilizar a ambas autoridades por la distribución de gasolina “desestabilizada” y la supuesta demora en el resarcimiento a los afectados. La dirigencia de choferes de La Paz fue una de las primeras en exigir su salida, argumentando incumplimientos y una “burla” al sector.
“Queremos la renuncia del ministro y del presidente de YPFB por la burla que han hecho con el sector”, manifestó el dirigente de los transportistas Santos Escalante a tiempo de anunciar un paro con bloqueos el miércoles, que luego fue ampliado como una medida de presión “indefinida”. Los transportistas también cuestionaron el rol de la ANH por la supuesta falta de rigurosidad en los controles del combustible.
El problema surgió hace unos dos meses con las primeras denuncias por daños mecánicos atribuidos a la mala calidad de la gasolina. En medio de la tensión por la aparición de casos, el presidente de YPFB admitió que se había distribuido combustible contaminado con goma y manganeso que quedaban en tanques heredados de la anterior gestión.
Para corregir la gasolina “desestabilizada”, la estatal petrolera determinó incluir aditivos especiales y detergentes, con lo que se suponía que la gasolina tendría mejor calidad y cumpliría con estándares mínimos. Sin embargo, continúan surgiendo denuncias de usuarios afectados y las protestas están yendo en aumento.
En paralelo a las acciones para corregir el combustible, el Gobierno implementó un seguro para los afectados, quienes deben certificar el daño para recibir el desembolso. Aunque los choferes denuncian que hay retrasos en este proceso, YPFB informó que ya pagó a cerca de mil usuarios y que continuarán realizando desembolsos el mes de abril.
Fuente: Infobae

