La tregua anunciada duro muy poco. Mientras se especulaba por el contenido de las conversaciones anunciadas para el viernes, Irán pateó el tablero. Dijo que vuelve a cerrar el estrecho porque Israel sigue atacando a sus aliados de Hezbollah.

La tregua de 14 días entre Estados Unidos e Irán es algo incierto en este momento. Volvió a quedar bajo presión por un frente que quedó afuera del acuerdo: el Líbano. Mientras Washington y Teherán intentan sostener una pausa militar frágil, Irán advirtió que podría volver a endurecer su postura sobre el estrecho de Ormuz si Israel no detiene sus bombardeos sobre territorio libanés.
El punto de quiebre es claro. El gobierno de Benjamín Netanyahu dejó en claro que el alto el fuego con Irán “no incluye a Líbano”, donde Israel siguió atacando posiciones de Hezbollah, aliado clave de Teherán.
En las últimas horas, Israel lanzó una de sus ofensivas más intensas sobre Beirut, el valle de la Bekaa y el sur libanés, con decenas de muertos y cientos de heridos, según reportes de agencias internacionales.
Para Irán, ese escenario amenaza con vaciar de contenido la tregua. Aunque el acuerdo abrió una ventana para reactivar el tránsito marítimo, Teherán ya había dejado en claro en negociaciones previas que no quiere garantizar la normalización plena de Ormuz si la desescalada es parcial. El estrecho sigue siendo su principal carta de presión: por allí pasa cerca del 20% del petróleo mundial.
Fuente: A24

