En distintas ciudades de América Latina se llevó a cabo una marcha internacional bajo la consigna “Soy papá, no criminal”, con el objetivo de visibilizar denuncias que consideran injustas y reclamar por el derecho a mantener vínculos familiares.
Familias se reunieron esta mañana en la Plaza 25 de Mayo para sumarse a la convocatoria, que —según indicaron— se replica “desde México hasta Tierra del Fuego”.

La iniciativa reunió a padres y organizaciones que denuncian situaciones de impedimento de contacto con sus hijos en el marco de conflictos judiciales.
En ese contexto, Ariel Cejas expresó su situación personal: “Hace siete meses que no veo a mi hija”, y aseguró que cuenta con herramientas legales a su favor para avanzar en su caso.
Durante la movilización, los participantes pidieron mayor celeridad en los procesos judiciales y una revisión de los mecanismos que intervienen en denuncias vinculadas a conflictos familiares, con el objetivo de evitar situaciones que consideren injustas.
La jornada se replicó en distintos puntos del país y la región, buscando instalar el debate en la agenda pública sobre el equilibrio entre la protección de derechos y las garantías en los procesos judiciales.


