Una mujer fue denunciada por transeúntes mientras se encontraba vendiendo garrapiñadas junto a dos menores de edad sobre la avenida Primero de Marzo. Según señalaron, los niños —de 10 y 13 años— estarían siendo obligados a trabajar en el lugar.
Ante la situación, intervino personal policial, que se hizo presente en la zona y dio aviso a las autoridades correspondientes, aguardando la llegada del área de Asuntos Juveniles para evaluar el caso y determinar las medidas a seguir.

De acuerdo a lo manifestado por la mujer, los menores son hijos de su pareja y están a su cuidado desde hace tres años. En diálogo con el móvil de Medios Provincia, sostuvo: “Esto es una forma de salir adelante”, y agregó: “No sé qué le molesta a la gente. Yo no me quedo en la casa pidiendo por Facebook, salgo a pelearla todos los días”.
Asimismo, explicó que se dedica a la elaboración de garrapiñadas que luego son vendidas por otras familias, asegurando que “viven de esto”.
El hecho quedó bajo análisis de las autoridades competentes, quienes deberán determinar si existe una situación de vulneración de derechos de los menores involucrados.

