El músico y artista riojano Carlos Ferreyra mantuvo comunicación con el equipo de Medios Provincia y relató el profundo impacto emocional que significó para su familia la identificación de los restos de su hermano, desaparecido durante la última dictadura cívico-militar.
Con visible emoción, Ferreyra describió el largo camino atravesado por sus seres queridos durante décadas de búsqueda e incertidumbre. “Es un calvario, es una cruz para todos nosotros”, expresó al recordar el dolor permanente que deja la desaparición de un familiar. En ese sentido, sostuvo que “ese dolor es de muchos, como es el triunfo de todos cuando aparece”, destacando el valor colectivo que tiene cada identificación para las familias de desaparecidos y para la sociedad.
Durante la entrevista, contó que la noticia llegó el martes 5 de mayo, cuando recibió el llamado de su sobrino, quien le comunicó la confirmación sobre la aparición de los restos de Adrián José Ferreyra en el predio de La Perla, uno de los centros clandestinos de detención más emblemáticos de la última dictadura.
“El duelo no es algo que se vaya, queda y es como que nunca hay paz, pero hoy me siento más aliviado”, manifestó Carlos Ferreyra, reflejando la mezcla de dolor, memoria y alivio que atraviesa a la familia tras años de espera.
Uno de los momentos más difíciles, relató, fue comunicarle la noticia a su madre, quien padece Alzheimer. Según explicó, la situación estuvo cargada de sensibilidad y emoción, en medio de un contexto familiar marcado por décadas de ausencia y sufrimiento.
La identificación de los restos de Adrián José Ferreyra representa un nuevo avance en las políticas de memoria, verdad y justicia, y vuelve a poner en valor el trabajo de los organismos de derechos humanos y de los equipos forenses que continúan reconstruyendo la identidad de las víctimas del terrorismo de Estado.


