En una carrera caótica y con condiciones de pista sumamente complejas, el piloto argentino metió una actuación consagratoria con su Alpine. Es su mejor resultado en la máxima categoría del automovilismo mundial.

El automovilismo argentino vive una jornada histórica que quedará grabada en las páginas de oro del deporte nacional. Franco Colapinto completó una actuación magistral en el Gran Premio de Canadá, sexta fecha de la temporada de la Fórmula 1, al finalizar en la sexta posición tras largar desde el pelotón medio y batallar de igual a igual contra las principales potencias mundiales bajo una condición de pista sumamente hostil.
Con este resultado estratégico y de puro manejo sobre el asfalto húmedo del circuito de Montreal, el oriundo de Pilar sumó ocho valiosos puntos para el campeonato a bordo de su monoplaza de la escudería Alpine, consolidando su madurez y demostrando un ritmo conductivo que deslumbró a los especialistas de todo el planeta.
Manejo magistral en el caos de Montreal
La carrera en territorio canadiense estuvo signada por la inestabilidad climática, despistes constantes, ingresos del Auto de Seguridad y cambios de neumáticos que obligaron a los equipos a hilvanar estrategias perfectas. En ese contexto de puro caos, Colapinto mantuvo la cabeza fría, atacó en los momentos justos y defendió su posición con uñas y dientes frente a los embates de pilotos de escuderías de punta.
El sexto lugar no solo representa su mejor colocación histórica desde su llegada a la Fórmula 1, sino que ratifica el gran acierto de su escudería y enciende la ilusión de todo un país que sigue de cerca cada una de sus hazañas los domingos.
La bandera argentina vuelve a flamear bien alto en la elite del automovilismo mundial de la mano de un joven que no tiene techo.

