A 48 años del inicio del Mundial Argentina 1978, Omar Larrosa, integrante del plantel que logró la primera Copa del Mundo para la Selección Argentina, recordó lo que significó aquella histórica conquista y aseguró que el torneo representó “algo extraordinario para el país y para nosotros”.

El exmediocampista destacó la magnitud que tuvo la competencia para los argentinos y remarcó que, dentro del grupo, existía una enorme responsabilidad por jugar en condición de local.
“Fue algo extraordinario para el país y para nosotros. Teníamos la posibilidad de jugar un Mundial en nuestra casa y sabíamos lo que eso significaba para la gente”, expresó.
Larrosa señaló que el equipo dirigido por César Menotti llegó al certamen con grandes expectativas, aunque consciente de la exigencia que implicaba ser anfitrión. “Había mucha presión, pero también mucha confianza en el trabajo que se venía realizando”, recordó.
Al hacer referencia al clima que se vivía durante aquellos días, sostuvo que los futbolistas estaban completamente enfocados en la competencia. “Nosotros estábamos dedicados al fútbol, concentrados en representar de la mejor manera a la Selección y en tratar de cumplir el sueño que tenía todo el pueblo argentino”, afirmó.
El campeón del mundo también resaltó la unión que existía dentro del plantel y consideró que fue uno de los factores fundamentales para alcanzar el título. “Había un grupo muy fuerte, con grandes jugadores y un gran cuerpo técnico. Todos tirábamos para el mismo lado”, explicó.
Este 1 de junio se cumplen 48 años del partido inaugural de Argentina 1978, un torneo que quedó grabado para siempre en la memoria colectiva del país y que terminó con la histórica victoria sobre Países Bajos en la final disputada en el estadio Monumental.
Casi cinco décadas después, Larrosa sigue recordando aquella gesta con emoción y orgullo. Para quienes formaron parte de aquel equipo, el Mundial de 1978 continúa siendo un acontecimiento irrepetible que marcó sus vidas y la historia del deporte argentino.

