“Solamente se atenderán cirugías de emergencia”, advirtió Martín Carrasco, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes). Su declaración refleja la gravedad en los centros, que ya suspenden operaciones programadas y concentran sus recursos en casos críticos ante las dificultades de miles de pacientes para recibir atención.

El sistema de salud en Bolivia empieza a sufrir las graves consecuencias de más de un mes de bloqueos en el país. En La Paz y El Alto, las regiones más afectadas por las protestas de los sectores afines a Evo Morales, los hospitales se vieron obligados a racionar sus reservas y restringir los procedimientos médicos no urgentes debido a la escasez crítica de oxígeno y suministros. Ante el aislamiento vial, las autoridades sanitarias confirmaron que los centros médicos están operando bajo un esquema de estricta prioridad para asegurar la atención de casos de emergencia.
Debido a la falta de oxígeno e insumos médicos, los hospitales reprogramarán entre 50 y 60 intervenciones quirúrgicas. Martín Carrasco, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), fue contundente sobre la gravedad de la situación al advertir que “Solamente se atenderán cirugías de emergencia”. Según el funcionario, la medida es inevitable ante la imposibilidad de garantizar un abastecimiento regular en los centros de salud.
Los bloqueos se originaron en el marco de las movilizaciones nacionales que exigen la salida del presidente Rodrigo Paz. Aunque el gobierno realizó operativos de emergencia para enviar suministros a los hospitales, las autoridades reconocen que estas medidas son insuficientes y que el margen de acción es alarmantemente limitado.
Los recientes envíos de oxígeno dieron un respiro momentáneo a los centros de salud. La directora del Hospital de la Mujer, Jhanet Aliaga, advirtió sobre la fragilidad de las reservas: “Gracias a esfuerzos recientes los hospitales fueron abastecidos con oxígeno que les alcanzará para dos a tres días”. Sin embargo, a esta escasez se suma el drama de los pacientes que requieren atención especializada, quienes se ven atrapados en las carreteras debido a los bloqueos o deben soportar largas esperas para ser asistidos.
Fuente: Ámbito

