Las mujeres respondieron a la convocatoria de Ni Una Menos y desbordaron de rabia la plaza del Congreso: “Ni la Justicia, ni el Gobierno, ni el pelotudo de Milei hacen nada”, denunciaron. Sin embargo, la violencia machista no se espanta con una marcha. ¿En qué se puede transformar ese enojo tras la protesta?

“Esto es abandono y misoginia”, definieron dos mujeres en un cartel de letras negras y fondo blanco que pegaron con cinta sobre la 9 de Julio este miércoles. A cinco cuadras de distancia, en la Plaza de Mayo, grupos de mujeres desperdigadas por todo el pasto le recordaban al presidente Javier Milei que el violeta nunca fue suyo.
Remeras, buzos, pañuelos, carteras, mochilas, gorros, auriculares, camperas, chalecos y colitas de pelo se filtraban entre los abrigos. Andrea y Malena hacían tiempo junto a otros grupos que preparaban carteles o tomaban mate horas antes del horario fijado para encontrarse. Las organizaciones, peronistas y de izquierda, y los sindicatos ya rodeaban la plaza del Congreso.
“Tenemos que conseguir una propuesta, una representación, tenemos que pensar en las elecciones también; nos toca, sin nosotras no van a ganar”, apuntó Andrea, de 28 años, y señaló a C5N: “Eso implica organizarnos, definirnos y salir a la calle”.
Malena, de la misma edad, coincidió: “En este panorama económico y político somos las primeras damnificadas. Necesitamos proyectos que nos cuiden y nos respalden, que aseguren nuestra integridad física, porque la Justicia viene muy mal y es muy misógina y machista”.
fuente: C5N
