Un informe de la UBA y el Conicet reveló que el Salario Mínimo, Vital y Móvil perdió 39,3% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023.

El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), fijado en $367.800 para junio de 2026 por la resolución 9/2025, perdió gran parte de su capacidad de compra y actualmente se ubica por debajo de los niveles registrados a comienzos de siglo. Así lo reveló un informe elaborado por el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en conjunto con investigadores del Conicet.
De acuerdo con el trabajo, el salario mínimo vigente representa apenas un tercio del valor máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011, cuando registró su mayor poder adquisitivo. Además, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 acumuló una caída real del 39,3%, producto de una evolución de los ingresos muy por debajo del avance de los precios.
El poder de compra del salario mínimo hoy
El estudio sostiene que para recuperar el poder de compra que tuvo en distintos momentos de la historia reciente, el salario mínimo debería ubicarse actualmente entre $1.509.000 y $1.838.000 mensuales. Es decir, el monto fijado para junio debería multiplicarse por más de cuatro para alcanzar esos niveles.
La brecha también se observa al comparar el ingreso mínimo con los indicadores oficiales de pobreza. Según los últimos datos del Indec, una familia tipo necesitó en abril ingresos por $1.469.768 para no ser considerada pobre. En ese contexto, el salario mínimo actual cubre apenas una cuarta parte de esa canasta.+

Incluso frente a la Canasta Básica Alimentaria, que determina la línea de indigencia, la situación resulta ajustada. El organismo estadístico calculó que una persona necesitó $215.228 en abril para cubrir sus necesidades alimentarias básicas. De esta manera, el SMVM alcanza para superar la línea de indigencia de un adulto, pero queda muy lejos de garantizar las condiciones de vida que la legislación argentina atribuye al salario mínimo.
Los investigadores señalaron que el deterioro acumulado del ingreso mínimo constituye uno de los principales indicadores de la pérdida de poder adquisitivo de los sectores de menores ingresos y refleja el impacto de la inflación sobre los salarios más bajos de la economía.

