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Carlos Laino: “Observamos que el omega-3 puede reparar nervios dañados”

El director del Centro de Investigación en Medicina Traslacional del Ministerio de Salud de La Rioja y director de Biotecnología de la UNLaR destacó los resultados obtenidos en estudios preclínicos que muestran el potencial del omega-3 para regenerar nervios dañados y aliviar el dolor neuropático, una afección que actualmente no cuenta con tratamientos efectivos y definitivos.

En diálogo con Medios Provincia, el director del Centro de Investigación en Medicina Traslacional del Ministerio de Salud de La Rioja y director de Biotecnología de la UNLaR, Carlos Laino, explicó que la investigación se desarrolla en el ámbito de la universidad y arrojó resultados prometedores en estudios preclínicos realizados en animales de laboratorio.

Según detalló, el dolor neuropático puede ser provocado por diversas enfermedades y situaciones, entre ellas la diabetes, la esclerosis múltiple, tratamientos oncológicos o lesiones ocasionadas por accidentes de tránsito que dañan los nervios.

“Observamos que el tratamiento con omega-3 resuelve tres problemas fundamentales: la hipersensibilidad, la alodinia y, lo más sorprendente para nosotros, la reparación del nervio dañado”, señaló el investigador.

Laino destacó que uno de los principales desafíos de esta patología es que actualmente no existen terapias capaces de regenerar los nervios afectados. Además, los tratamientos disponibles suelen presentar eficacia limitada o importantes efectos adversos.

“Hoy no hay un tratamiento efectivo que combine buenos resultados con pocos efectos secundarios. Por eso tenemos muchas expectativas en poder avanzar hacia estudios clínicos y verificar si lo que observamos en animales también ocurre en pacientes”, explicó.

La investigación comenzó hace más de una década, cuando el equipo se propuso analizar si las propiedades antiinflamatorias del omega-3 podían tener impacto sobre el dolor neuropático. Hasta ese momento, los beneficios más conocidos de estos ácidos grasos estaban relacionados con la salud cardiovascular y la reducción de triglicéridos.

Sin embargo, los resultados obtenidos permitieron avanzar hacia una nueva línea de estudio centrada en el sistema nervioso y la regeneración neuronal.

El especialista remarcó que este tipo de dolor afecta aproximadamente al 10% de la población mundial, lo que convierte al hallazgo en una potencial herramienta para mejorar la calidad de vida de millones de personas.

Actualmente, los pacientes suelen ser tratados con antidepresivos, anticonvulsivantes y otros medicamentos que muchas veces generan efectos secundarios importantes o no logran controlar adecuadamente los síntomas.

Respecto al omega-3 utilizado en la investigación, Laíno aclaró que se trata de los mismos ácidos grasos que pueden encontrarse en suplementos comercializados y en alimentos como los pescados, aunque existen variantes de origen animal y vegetal.

Finalmente, sostuvo que el próximo gran paso será trasladar estos resultados al ámbito clínico para determinar si los beneficios observados en laboratorio pueden replicarse en personas. De confirmarse, el descubrimiento podría representar un avance significativo en el tratamiento de una enfermedad que hoy carece de soluciones definitivas.

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