El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA), César Tanquia, advirtió sobre la delicada situación que atraviesa la actividad vitivinícola en Chilecito tras el cierre de dos fincas, una medida que dejó a 24 trabajadores sin empleo y que refleja el complejo panorama que enfrenta el sector.
En comunicación con el equipo de Medios Provincia, Tanquia confirmó que los establecimientos que cesaron sus actividades son Viñas de Famatina, ubicada sobre el Camino de Producción en el distrito de Anguinán, y Alameda Riojana, situada en el parcelamiento de Tilimuqui. Ambos emprendimientos pertenecen a propietarios de la provincia de Mendoza.
Según detalló, Viñas de Famatina dejó sin trabajo a 13 empleados, mientras que Alameda Riojana afectó a otros 11 trabajadores. “La verdad es que se está complicando cada vez más nuestra actividad vitivinícola”, expresó el dirigente sindical.
Tanquia explicó que en el departamento existen alrededor de 180 emprendimientos vitivinícolas, aunque aseguró que la mayoría atraviesa una situación muy delicada. Recordó que durante la última cosecha muchas fincas dejaron uvas sin levantar por falta de recursos económicos y advirtió que este año algunas ni siquiera están realizando las tareas de poda, una práctica fundamental para garantizar la producción de la próxima temporada.
“La cosecha pasada quedaron uvas en las plantas porque no había dinero para cosechar y hoy estamos hablando de fincas que no están podando. Eso significa un fuerte retroceso para toda la actividad”, señaló.
Familias afectadas y escasas posibilidades de reubicación
El titular de SOEVA remarcó que la situación golpea especialmente a trabajadores de más de 50 años, muchos de ellos con más de tres décadas de antigüedad en las empresas.
Además, indicó que algunos empleados residían dentro de las propias fincas, por lo que el cierre también los obliga a abandonar las viviendas que ocupaban.
“Hay compañeros que vivían dentro de las fincas y ahora también tienen que dejar esas casas. Es una situación muy difícil”, lamentó.
El dirigente sostuvo que la posibilidad de reubicación laboral es prácticamente inexistente, ya que el resto de los establecimientos también enfrenta serias dificultades económicas.
Reclamo por medidas de asistencia
Frente a este escenario, Tanquia informó que desde SOEVA, junto a productores de la zona, solicitarán una audiencia con la Secretaría de Trabajo y autoridades provinciales para buscar alternativas que permitan sostener la actividad y preservar las fuentes laborales.
Entre los principales problemas mencionó el elevado costo de la energía eléctrica necesaria para extraer agua de perforaciones de hasta 260 metros de profundidad, la eliminación de subsidios y el incremento de los costos de producción.
A esto sumó el impacto de la apertura de importaciones, que, según afirmó, permitió el ingreso de vinos chilenos a precios inferiores, afectando la comercialización de la producción local.
Un sector clave para la economía riojana
Finalmente, Tanquia recordó que la vitivinicultura constituye uno de los principales motores productivos de Chilecito y que alrededor de 3.500 familias dependen de manera directa de esta actividad.
“Esperamos que el Gobierno nos reciba para trabajar en conjunto y encontrar una salida. La situación se agrava cada día más y hoy ya hay fincas donde los trabajadores solo cumplen quince días al mes porque los productores no pueden afrontar el costo de los salarios”, concluyó.

