La Rioja se posiciona entre las provincias con mejores indicadores de donación de órganos del país, un logro que refleja años de trabajo del sistema de salud, campañas de concientización y, sobre todo, la decisión solidaria de familias que, en medio del dolor, eligieron dar una nueva oportunidad de vida a otras personas. Según datos oficiales del Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante (SINTRA), la provincia registra una de las tasas más altas de donantes reales por millón de habitantes a nivel nacional.
Con ese marco, el director del CUCAILAR, Dr. Carlos Reinoso, junto a Irma Rodríguez, madre del primer donante de órganos de La Rioja, y Federico Fuentes, familiar de Facundo —otro joven cuya donación permitió salvar vidas—, visitaron los estudios de Medios Provincia para compartir sus testimonios y reflexionar sobre la importancia de la donación de órganos.
La primera donación que cambió la historia
Uno de los relatos más conmovedores fue el de Irma Rodríguez, madre de Daniel Ernesto Beale, quien en 1995 se convirtió en el primer donante de órganos de la provincia tras sufrir un accidente fatal.
Su decisión marcó un antes y un después en La Rioja, en una época en la que la donación de órganos era un tema prácticamente desconocido y rodeado de prejuicios. Incluso, recordó que debió enfrentar comentarios malintencionados y falsas versiones sobre la decisión que había tomado junto a su familia. Sin embargo, aseguró que siempre tuvo la convicción de que el gesto de su hijo permitiría salvar otras vidas.
Del dolor a la esperanza
Durante la entrevista también participó Federico Fuentes, hermano de Facundo, quien compartió cómo la familia atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida y decidieron darle otra oportunidad a varias personas.
Los testimonios coincidieron en un mismo mensaje: la donación de órganos representa un acto de amor que trasciende el dolor y permite que otras familias recuperen la esperanza.
Una provincia comprometida con la donación
El director del CUCAILAR, Carlos Reinoso, destacó que el crecimiento de los procesos de donación es el resultado del trabajo sostenido de los equipos de salud, la capacitación permanente y una mayor conciencia social.
Actualmente, más de un centenar de riojanos permanecen en lista de espera para recibir un trasplante de órganos o tejidos, mientras la provincia continúa fortaleciendo su sistema de procuración y avanza en proyectos para ampliar las prestaciones, entre ellas la posibilidad de realizar trasplantes renales en territorio provincial.
Reinoso recordó además que, desde la vigencia de la Ley Justina, toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos, salvo que haya manifestado expresamente su negativa, una normativa que permitió fortalecer la cultura de la donación en todo el país.
La visita a Medios Provincia dejó un mensaje claro: detrás de cada trasplante existe una familia que, en el momento más difícil de su vida, decidió convertir el dolor en solidaridad. Gracias a esas decisiones, hoy cientos de personas pueden acceder a una nueva oportunidad de vivir.

