La Libertad Avanza llega al 6 de agosto con un poroteo ajustado, internas provinciales que afectan el conteo de votos, rechazo de organizaciones sociales y de la Iglesia, y una opinión pública mayoritariamente contraria a flexibilizar la compra de tierras por extranjeros.

El oficialismo se prepara para llevar al recinto -por quinta vez- el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada el próximo 6 de agosto. Luego del cuarto intermedio solicitado por La Libertad Avanza tras un nuevo intento fallido de aprobar la iniciativa impulsada por Federico Sturzenegger, el Gobierno todavía no logra asegurarse los votos para avanzar con uno de sus puntos más controvertidos: la reforma de la Ley de Tierras, que elimina los límites vigentes a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, entre ellos el tope del 15% del territorio nacional, provincial y municipal establecido por la legislación actual.
El tiempo jugó a favor de la oposición, que ya comenzó a elaborar una estrategia para visibilizar los efectos de la extranjerización de la tierra, al tiempo que comenzaron a organizarse movilizaciones al Congreso para el día de su tratamiento. Organizaciones sociales, ambientales, eclesiásticas y sindicales marcharán el jueves de la semana próxima para rechazar la iniciativa.
Además, las internas provinciales comienzan a tener cada vez más peso a la hora de contabilizar los votos. La semana pasada, Patricia Bullrich se reunió con Federico Sturzenegger para cerrar la letra de los cambios al dictamen —que ya llegó a su versión número 15—. Al finalizar el encuentro, la senadora evitó responder si los votos estaban asegurados. “Ahora están de vacaciones, pero venimos bien”, se limitó a responder al ser consultada por la prensa.
Fuente: C5N

