La hepatitis continúa siendo una enfermedad que requiere atención y prevención, especialmente porque algunas de sus variantes pueden desarrollarse durante largos períodos sin presentar síntomas. En este contexto, la Dra. Silvana Ocampo, jefa de Hepatología del HVB/INCOR, destacó la importancia de la vacunación, los controles médicos periódicos y la detección temprana.

Durante una entrevista, la especialista explicó que uno de los principales desafíos está relacionado con aquellas hepatitis que pueden avanzar de manera silenciosa. Una persona puede sentirse bien y, sin embargo, tener una alteración hepática que todavía no manifiesta síntomas, por lo que los controles de salud adquieren un papel fundamental.
La importancia de los controles anuales
Ocampo remarcó la necesidad de incorporar los controles médicos como una práctica preventiva y no solamente como una respuesta ante la aparición de síntomas.
En este sentido, señaló que los controles anuales permiten detectar alteraciones a tiempo, realizar los estudios correspondientes y, cuando sea necesario, avanzar con una evaluación más específica del funcionamiento del hígado.
La prevención cobra todavía mayor relevancia porque el hígado puede verse afectado sin que la persona perciba señales claras. Por eso, la ausencia de síntomas no siempre significa que no exista una enfermedad.
Vacunación: una herramienta fundamental
Otro de los puntos destacados por la especialista fue la importancia de mantener al día el calendario de vacunación.
La vacunación constituye una de las principales herramientas de prevención frente a determinadas hepatitis y debe comenzar desde edades tempranas. En este sentido, Ocampo hizo especial hincapié en la importancia de la vacunación en los niños, como una medida fundamental para protegerlos desde los primeros años de vida.
Además, mantener las vacunas al día contribuye a fortalecer la prevención a nivel comunitario y a reducir la circulación de enfermedades que pueden generar complicaciones.
Prevenir desde la infancia
Para la especialista, hablar de hepatitis también implica hablar de hábitos de cuidado y prevención desde la infancia.
El seguimiento pediátrico, el cumplimiento del calendario de vacunación y los controles médicos forman parte de una estrategia que permite cuidar la salud desde los primeros años y llegar a la adultez con mejores herramientas de prevención.
A su vez, Ocampo destacó que los adultos jóvenes constituyen un grupo en el que se concentra una parte importante de los casos, lo que refuerza la necesidad de no abandonar los controles al dejar atrás la etapa pediátrica.
Una enfermedad que puede ser silenciosa
Uno de los principales mensajes de la especialista fue la necesidad de no esperar a que aparezcan síntomas para consultar.
Hay hepatitis que pueden ser asintomáticas, por lo que una persona puede desarrollar la enfermedad sin saberlo. De allí la importancia de realizar controles periódicos y consultar con profesionales de la salud ante cualquier factor de riesgo o duda.

La detección temprana permite actuar antes de que una enfermedad hepática avance y, en los casos en los que existe tratamiento o seguimiento específico, facilita el abordaje médico oportuno.
La entrevista con la Dra. Silvana Ocampo, jefa de Hepatología del HVB/INCOR, dejó así un mensaje central: la prevención empieza con información, continúa con la vacunación y se sostiene con controles periódicos.
Cuidar el hígado también implica incorporar la salud preventiva como parte de la rutina, incluso cuando no existen síntomas.

