El tira y afloja no cede: la central obrera pidió un piso de $ 911.000, pero como los empresarios ofrecieron $400.000, definirá el Gobierno. “El salario no puede ser un ingreso de pobreza”, sentenciaron.

Uno de los ejes centrales del reclamo sindical estuvo puesto en la metodología de la convocatoria. La CGT cuestionó severamente que las deliberaciones del Consejo se mantengan bajo la modalidad virtual, señalando que “no existe ningún impedimento que justifique sostener la virtualidad cuando están en juego los ingresos de millones de trabajadoras y trabajadores”.
Asimismo, desde el gremio consideraron un “gesto” de desinterés la ausencia del propio titular de la Secretaría de Trabajo en las negociaciones: “Un gesto vale más que mil palabras. La escasa relevancia que impone el Gobierno nacional en esta instancia queda expresada en la ausencia de las máximas autoridades”, remarcaron.
El comunicado recordó que la CGT ya denunció la falta de diálogo social tripartito (trabajadores, empleadores y Estado) ante la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT. En dicha oportunidad, el organismo internacional instó a las autoridades argentinas a garantizar instancias efectivas de negociación.
“El diálogo no puede reducirse al cumplimiento formal de una convocatoria: debe garantizar una instancia real de intercambio, negociación y búsqueda de consensos”, enfatizó el documento sindical, al tiempo que advirtió que la postura oficial termina empujando al conflicto: “El conflicto no se evita: debe transitarse y resolverse para que no llegue al enfrentamiento”.
Por último, la central obrera volvió a poner el foco en el deterioro de los ingresos frente a la Canasta Básica y la pérdida del poder adquisitivo.
“El salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza. Una economía debe tener al ser humano en el centro de su objetivo; hoy ha pasado a ser solo un engranaje para generar más renta”, sentenciaron desde la CGT, haciendo un llamado a recuperar la equitativa distribución de la riqueza y el principio de justicia social como ordenador del sistema económico nacional.
Feunte: C5N

