El infectólogo alertó por el aumento de diagnósticos tardíos de VIH y reclamó nuevas estrategias de prevención y testeos para evitar un escenario crítico.

El infectólogo Claudio Strasorier advirtió sobre la situación epidemiológica del VIH en la provincia y planteó la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico y seguimiento para evitar un escenario de mayor complejidad en los próximos años.
En “Nuestra Salud”, el especialista explicó que una de las principales dificultades radica en que muchas personas pueden permanecer durante años sin saber que tienen el virus.
Según señaló, en la provincia existe una proporción importante de diagnósticos que se realizan de manera tardía. Strasorier sostuvo que aproximadamente el 56% de los diagnósticos que se realizan en La Rioja se producen en etapas avanzadas, después de un período en el que la persona puede haber permanecido sin conocer su situación.
El especialista remarcó que detectar el VIH en una etapa temprana permite intervenir antes de que se produzca un deterioro significativo del sistema inmunológico.
Strasorier explicó que, después de la infección, puede producirse una primera etapa con síntomas similares a los de otras enfermedades o incluso sin manifestaciones evidentes.
Ese período puede llevar a que una persona continúe con su vida cotidiana sin sospechar que está infectada. En ese contexto, el especialista destacó que se pierde una oportunidad fundamental para realizar un diagnóstico precoz.
El infectólogo señaló que, si el VIH no es detectado y tratado, con el paso de los años puede producir un deterioro progresivo del sistema inmunológico y favorecer la aparición de enfermedades oportunistas.
También advirtió sobre las consecuencias que puede tener el desconocimiento de la propia condición, particularmente cuando existen relaciones sexuales sin protección.
Otro de los datos mencionados durante la entrevista estuvo relacionado con las edades de las personas que reciben nuevos diagnósticos.
Strasorier indicó que los nuevos casos abarcan principalmente a personas de entre 16 y 44 años, con un pico ubicado aproximadamente entre los 20 y 25 años.
Según sus estimaciones, la provincia podría registrar entre 120 y 140 nuevos casos por año, aunque remarcó que los diagnósticos conocidos no necesariamente representan la totalidad de las personas que viven con VIH.
En ese sentido, sostuvo que las cifras oficiales deberían analizarse considerando también a quienes no conocen su situación y, por lo tanto, no acceden al diagnóstico.
Uno de los principales planteos del especialista fue la necesidad de modificar las estrategias de testeo.
Strasorier explicó que no alcanza con esperar que las personas concurran espontáneamente a los centros de salud para realizarse una prueba. A su entender, las políticas de prevención deberían acercar los testeos a los espacios donde se encuentra la población.
Entre las alternativas mencionó la posibilidad de desarrollar campañas en escuelas secundarias, universidades y centros deportivos, además de aprovechar acontecimientos de convocatoria masiva.
El infectólogo destacó que la provincia cuenta con profesionales y elementos para realizar los controles, pero consideró necesario modificar las estrategias utilizadas para llegar a la población.

Durante la entrevista también explicó que actualmente existen pruebas rápidas que permiten obtener resultados en pocos minutos.
Según detalló, se puede realizar un test mediante una pequeña muestra de sangre y efectuar controles para VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Pero remarcó que el proceso no debería limitarse a entregar un resultado.
Para Strasorier, el asesoramiento posterior al test es fundamental para comprender los antecedentes y las prácticas de cada persona y determinar si necesita controles posteriores.
También señaló que las pruebas actuales presentan una elevada sensibilidad y explicó la existencia del denominado período ventana, durante el cual una infección reciente puede no ser detectada de inmediato mediante determinados estudios.
El planteo más contundente del especialista estuvo relacionado con el futuro de los sistemas de salud.
Strasorier sostuvo que, si no se modifican las estrategias actuales, La Rioja podría enfrentar un escenario complejo hacia 2030, con un crecimiento significativo de la cantidad de personas que requieran atención. “Nosotros dentro de 5 o 7 años vamos a tener un colapso de los sistemas de clínica médica y servicios de infectología de la provincia”, afirmó durante la entrevista.
En esa línea, estimó que el número de casos podría duplicarse en menos de cinco años si no se toman medidas y sostuvo que la respuesta debería comenzar ahora.
El especialista planteó que la evolución de los diagnósticos, la población y especialmente los casos detectados de manera tardía permiten proyectar escenarios futuros y consideró que los datos disponibles deberían ser utilizados para diseñar políticas públicas de prevención y detección.
Mirá la entrevista completa.
