El especialista en comercio exterior, Ing. Miguel Ponce vinculó la inflación, las decisiones del Gobierno nacional y las dudas sobre el manejo de activos estratégicos con el contexto económico. Además, evaluó las posibilidades de Lula da Silva y Jair Bolsonaro y descartó que un eventual cambio político en Brasil implique una ruptura automática del Mercosur o la salida de los BRICS.

El especialista en comercio exterior Miguel Ponce analizó el escenario económico argentino tras la inflación de septiembre y puso el foco en las perspectivas de los próximos meses, las señales del Gobierno nacional y el impacto que podría tener el resultado electoral en Brasil sobre la relación bilateral y la política regional.
En materia económica, Ponce advirtió que el proceso de reflación podría profundizarse y cuestionó las proyecciones oficiales sobre la recuperación. En ese sentido, interpretó las referencias del presidente Javier Milei a 2028 como parte de una estrategia política orientada a buscar la reelección.
También señaló que el mandatario dejó de responder públicamente sobre la promesa de los “18 mejores meses” que había anticipado el ministro de Economía, Luis Caputo, una expectativa que había generado interrogantes sobre los tiempos y las características de la recuperación económica.
Las dudas sobre activos estratégicos
Durante el análisis, Ponce identificó tres asuntos delicados que, a su criterio, deben observarse de manera conjunta: las sospechas sobre la posible entrega de áreas del sistema energético a empresas vinculadas con el oficialismo, la falta de información pública sobre los inversores detrás del fondo relacionado con AySA y la operatoria con las reservas de oro del Banco Central.
Para el especialista, estos temas requieren explicaciones y mayor transparencia, debido a su relevancia económica e institucional.
Brasil: qué puede cambiar con las elecciones
Otro de los ejes de la entrevista fue el escenario electoral brasileño y sus posibles consecuencias para la Argentina. Ponce buscó desdramatizar las advertencias sobre una eventual alianza entre Milei y Bolsonaro para impulsar la salida de Brasil de los BRICS o debilitar el Mercosur.
Según explicó, la política exterior brasileña cuenta con una estructura diplomática profesional y una tradición de políticas de Estado que no depende exclusivamente de quién ocupe la presidencia. Por eso, consideró que un eventual triunfo de Bolsonaro no implicaría, por sí solo, que esos cambios se concreten.
Al evaluar la disputa electoral, Ponce reconoció que las encuestas y las movilizaciones en las principales ciudades brasileñas podían mostrar señales de recuperación para Lula da Silva. Sin embargo, sostuvo que remontar la diferencia de la primera vuelta sería una tarea difícil.
El especialista recordó, además, que pocos anticipaban que Bolsonaro pudiera imponerse en primera vuelta, una referencia con la que buscó remarcar la incertidumbre que rodea al escenario electoral brasileño.
De esta manera, Ponce planteó que tanto la evolución de la economía argentina como el desenlace político en Brasil deben analizarse sin perder de vista los factores institucionales y las decisiones que efectivamente puedan trasladarse a la política económica y comercial de la región.

