Tras una intensa gira asiática, el piloto de Alpine encara el GP de Estados Unidos en el Circuito de las Américas, un trazado especial donde buscará reencontrarse con los puntos y el caluroso aliento del público argentino.

La Fórmula 1 aterriza en suelo americano y la expectativa en la Argentina vuelve a estar al límite. Franco Colapinto disputará este fin de semana el Gran Premio de Estados Unidos 2026 en el icónico Circuito de las Américas (COTA), en Texas, marcando el inicio del triplete de carreras en el continente que continuará luego en México y Brasil.
El trazado de Austin evoca recuerdos memorables para la afición albiceleste. En este mismo escenario fue donde el joven piloto se lució con maniobras de sobrepaso inolvidables y cosechó valiosos puntos, consolidando su lugar en la máxima categoría del automovilismo mundial. Ahora, al mando del monoplaza de Alpine, el bonaerense afronta el desafío con la clara meta de revertir la racha de las últimas competencias y meterse en la pelea del lote medio.
Durante el receso previo al viaje a Estados Unidos, Colapinto trabajó intensamente en la sede del equipo en Enstone junto a su cuerpo de ingenieros para afinar la puesta a punto del auto y corregir las fallas que afectaron su rendimiento en las fechas pasadas. En un trazado tan exigente como el de Texas —caracterizado por la imponente subida hacia la primera curva y sus rápidas variantes enlazadas—, el ritmo a una sola vuelta en la clasificación será determinante para aspirar a la zona de puntaje el domingo.

Además del aspecto técnico, el factor emocional jugará un rol clave durante el fin de semana. Se espera una multitud de fanáticos argentinos copando las tribunas del COTA para hacer sentir al piloto de Pilar casi como en casa. Con la motivación al máximo y el respaldo de la hinchada, Franco Colapinto saltará a la pista texana enfocado en dar el golpe y regalarle una alegría al país.

