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Opinión: ¿Qué debería escandalizarnos realmente?

Entiendo que haya causado revuelo que en La Rioja se haya izado la bandera LGBT. Es un tema sensible y cada uno tendrá su opinión. No escribo esto para defender al intendente ni para discutir si la decisión fue correcta o no. Por: Andrés Montivero

Lo que me hizo pensar fue otra cosa.

¿Qué fue lo que realmente molestó? ¿Que se haya bajado la bandera argentina por un momento? ¿O que se haya visibilizado una lucha que durante años fue ignorada, discutida, y muchas veces directamente dejada de lado?

Porque detrás de esa bandera no hay solamente un símbolo. Hay personas. Historias. Gente que durante décadas reclamó algo básico: ser vista, respetada, tratada como igual.

Y hay algo que me enseñaron en mi casa desde chico: a las personas se las respeta, sean quienes sean, piensen como piensen, amen a quien amen.

Eso no depende de estar de acuerdo. Depende de algo más simple: entender que del otro lado hay una persona.

No hace falta compartir la bandera para entender eso.

A mí, sinceramente, me preocupan mucho más otras cosas.

Me preocupa la corrupción.

Me preocupa que La Rioja siga reclamando fondos que considera propios.

Me preocupa que haya funcionarios que mientan.

Me preocupa que haya diputados que no cumplen con sus responsabilidades y aun así sigan cobrando su sueldo.

Eso sí impacta en la vida de la gente. Todos los días.

Por eso vuelvo a la pregunta del principio: ¿qué debería escandalizarnos más? ¿Un símbolo que genera debate o los problemas que arrastramos hace años y que sí afectan el presente de los riojanos?

No busco convencer a nadie. Solo dejar una pregunta abierta. Porque capaz el problema no es lo que nos indigna… sino en qué cosas decidimos poner esa indignación.

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