La Ayudante Mayor del Servicio Penitenciario Provincial, Andrea Lippay, se convirtió en la primera mujer en obtener la certificación como mecánica armera de la Policía de la Provincia, una especialización avalada por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que representa un nuevo hito en su carrera profesional de casi 23 años al servicio de las fuerzas de seguridad.
En diálogo con el equipo de Medios Provincia, Lippay explicó que obtuvo el título de Experta en Armamento, una formación que no solo la habilita como mecánica armera, sino que también le permite inscribirse como perito balístico ante la Justicia.
“El curso está avalado por la Universidad Tecnológica Nacional y me habilita tanto como mecánica armera como para desempeñarme como perito balístico”, destacó.
Una carrera marcada por la capacitación
La oficial contó que desde el inicio de su carrera decidió apostar por la formación permanente.
“Llevo casi 23 años de servicio y desde mis comienzos hice cursos de infantería, armamento, custodia y escolta internacional. Siempre busqué perfeccionarme”, afirmó.
En 2014 obtuvo el título de instructora de tiro, función que actualmente desempeña en la Escuela de Tiro de la Policía de La Rioja, aunque pertenece al Servicio Penitenciario Provincial.
La especialización como mecánica armera había sido una meta pendiente desde 2015, cuando recibió la primera invitación para realizarla, aunque en ese momento no pudo concretarla por cuestiones familiares.
“Soy madre y tenía muchas responsabilidades. En 2024 volví a recibir la invitación y pude completar una capacitación que demandó todo el año”, relató.
El curso incluyó contenidos sobre historia de las armas, cartuchería, balística, legislación, pólvoras y explosivos, investigación criminal y técnicas periciales, entre otras materias.
Vocación desde la infancia
Lippay aseguró que su pasión por la actividad nació cuando era niña.
“Mi sueño era ser militar. No pude hacerlo por cuestiones personales, ingresé a la Escuela de Policía y luego fui destinada al Servicio Penitenciario. Con las capacitaciones surgió la oportunidad de incorporarme también a la Policía”, recordó.
Además, resaltó que todo el camino recorrido fue posible gracias al apoyo de su familia.
“La vocación es fundamental, pero también el acompañamiento de la familia, porque muchas veces uno deja de compartir tiempo con ellos por estudiar, capacitarse y trabajar”, expresó.
Romper barreras
La oficial también habló de los desafíos que enfrentó como mujer en un ámbito históricamente masculino.
“En algunos espacios todavía existe el machismo. Muchas veces una mujer tiene que demostrar que está a la altura de sus compañeros. Yo siempre elegí hacerlo con trabajo, sin pedir privilegios”, sostuvo.
Explicó que participó en exigentes capacitaciones de rescate, medicina táctica y operaciones especiales, convencida de que la preparación permite proteger tanto la propia vida como la de los demás.
Capacitación internacional
Entre sus logros más destacados figura su entrenamiento con integrantes de fuerzas especiales de Paraguay, donde fue la única participante extranjera.
“Fue un privilegio poder capacitarme con personal de la FOPE, la fuerza especial encargada de la custodia presidencial de Paraguay. Esa experiencia me permitió seguir creciendo profesionalmente”, señaló.
Nuevos desafíos
Lejos de conformarse, Andrea Lippay continúa ampliando su formación. Durante 2025 completó una diplomatura con especialización en pedagogía y Long Range, vinculada al tiro de larga distancia, y espera una nueva certificación de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
“Siempre estoy buscando nuevos desafíos. La capacitación permanente forma parte de mi manera de entender esta profesión”, concluyó.

