La Canasta Básica Alimentaria aumentó 1,3% y la Canasta Básica Total escaló 2,2% en el sexto mes del año, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). La inflación acumulada de ambas canastas en el primer semestre es de 17%.

Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.531.473 para no ser pobre en junio y una de cinco miembros necesitó $1.610.772. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó 1,3% y la Canasta Básica Total (CBT) saltó 2,2% en el sexto mes del año, según informó el Instituto de Estadísticas y Censos (Indec) este martes.
La inflación acumulada en el primer semestre de 2026 de ambas canastas fue de 17%. La variación interanual de la CBA fue de 36,3% y la de la CBT fue de 35,7%. Una persona adulta requirió $223.253 para no ser indigente y $495.622 para mantenerse sobre el umbral de pobreza.
Una familia de cuatro integrantes tuvo que lograr ingresos por $689.853 para cubrir la CBA y mantenerse sobre el umbral de indigencia y una de cinco miembros precisó de $725.573.
La CBT aumentó 0,2 puntos porcentuales por arriba de la CBT calculada en mayo, mientras que la CBA cayó 1,1 puntos porcentuales por debajo de la calculada en el mes anterior. La CBT frenó su tendencia a la baja y la CBA la retomó tras un mes al alza.
Cómo calcula el Indec la canasta básica
La CBA se ha determinado tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades (adulto equivalente). A su vez, se seleccionaron los alimentos y sus cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
Para determinar la CBT, se amplía la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios. La estimación se obtiene mediante la aplicación del coeficiente de Engel (CdE), definido como la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia.
La composición de cada hogar, en términos de adultos equivalentes, determina un valor de CBA específico para ese hogar. Ese valor surge de la multiplicación del costo de la CBA del adulto equivalente por la cantidad de adultos equivalentes que conforman el hogar.

