En la previa del Día del Niño, el sector juguetero atraviesa un escenario de preocupación marcado por la caída del consumo, el cierre de jugueterías y las dificultades que enfrentan las fábricas nacionales para sostener sus estructuras. Así lo explicó Matías Furió, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, en diálogo con el equipo de Medios Provincia.
Furió señaló que uno de los principales problemas se encuentra en las jugueterías tradicionales, especialmente las de barrio, que deben afrontar alquileres, salarios, impuestos y aumentos permanentes en los servicios, mientras compiten con plataformas de comercio electrónico y productos importados.
“Es muy difícil competir contra algo virtual donde no se pagan todos esos costos”, explicó el titular de la Cámara, al referirse al impacto de plataformas como Temu y Amazon en el comercio local.
Según detalló, la caída de las ventas en las jugueterías repercute directamente en toda la cadena del sector, ya que estos comercios son los principales clientes tanto de la industria nacional como de los importadores.
En este contexto, el dirigente indicó que en los últimos dos años cerraron alrededor de 110 jugueterías en Argentina. Además, precisó que de las aproximadamente 3.500 jugueterías que había en el país en 2023, actualmente quedarían unas 3.000. Aclaró que algunas de las que dejaron de funcionar como locales físicos continuaron comercializando sus productos de manera virtual.

Preocupación por las fábricas nacionales
En cuanto a la industria, Furió explicó que actualmente existen más de 180 fábricas de juguetes en el país, en su mayoría pequeñas y medianas empresas de carácter familiar. Algunas de ellas cuentan con varias décadas de trayectoria y generaciones de trabajadores.
El presidente de la Cámara remarcó que la situación resulta especialmente compleja para estas empresas porque reducir estructuras implica tomar decisiones que afectan directamente a personas que llevan muchos años trabajando en las fábricas.
“Cuando tenés que empezar a achicar, tenés que ver puesto por puesto. Y muchas veces estamos hablando de familias”, sostuvo.
Furió confirmó además que actualmente cinco empresas del sector se encuentran en etapa de cierre, aunque aclaró que el proceso no es inmediato debido a las obligaciones laborales, sindicales y operativas que implica cerrar una fábrica.
Ante este panorama, algunas empresas analizan alternativas como reconvertirse o comenzar a importar para intentar sostenerse. Sin embargo, el dirigente advirtió que incluso el sector importador atraviesa dificultades debido a la caída general del consumo.
Un Día del Niño atravesado por el contexto económico
Furió también se refirió a la denominación de la celebración y explicó que, institucionalmente, la Cámara continúa utilizando el término Día del Niño, debido a que su estatuto está vinculado a la defensa de los derechos del niño y a los principios establecidos por organismos internacionales.
Más allá de las distintas denominaciones que pueden utilizarse socialmente, sostuvo que la institución mantiene esa denominación por una cuestión estatutaria.
De cara a una de las fechas más importantes para el sector, la Cámara observa con preocupación el comportamiento del consumo. La pérdida del poder adquisitivo, la modificación de los hábitos de compra y el crecimiento de las plataformas digitales configuran un escenario complejo para las jugueterías y, por consecuencia, para las empresas que producen juguetes en el país.

