El dueño de Aceitera General Deheza describió el impacto de la crisis en su comunidad y advirtió por las dificultades de trabajadores y comerciantes.

Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza (AGD) y uno de los empresarios más ricos de la Argentina, advirtió por la caída del consumo y describió las dificultades que atraviesan trabajadores, comerciantes y distintos sectores de la economía para sostener sus ingresos.
El empresario cordobés habló sobre la situación económica que observa en su comunidad y aseguró que el impacto de la crisis puede verse de manera directa en los comercios de la zona. Según relató, hay comerciantes con décadas de trayectoria que actualmente enfrentan deudas y una fuerte caída en sus ventas.
“En esta comunidad es chica, donde vemos gente que ha trabajado treinta, cuarenta años en un comercio y está preocupado, con deudas y no vendiendo”, describió Urquía en declaraciones a Radio Vos.
El empresario también puso el foco en la situación de los trabajadores y sostuvo que los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos durante todo el mes. “A los trabajadores no les alcanza para llegar al 15 de cada mes, dependiendo en qué estamento esté en el tema salarial”, afirmó.
La advertencia de Urquía se da en un contexto de dificultades para el consumo interno, con distintos sectores que vienen reclamando por la pérdida de poder adquisitivo y el impacto de los gastos fijos sobre los ingresos de los hogares.
El dueño de AGD evitó plantear una solución concreta y reconoció que no tiene “la fórmula mágica”, aunque destacó la necesidad de sostener el equilibrio de las variables macroeconómicas.
“Yo no tengo la fórmula mágica, pero creo que lo fundamental es el equilibrio de la macro. Igualmente, no hay que descuidar lo que uno observa en la micro”, sostuvo.

