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Infancias con VIH: advierten sobre el impacto del estigma y piden políticas públicas específicas en La Rioja

En el marco del Día Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que se conmemora cada 27 de septiembre, Ladriel Oviedo, presidente de la Fundación Yacuyas, habló con el equipo de Medios Provincia sobre la situación de niñas, niños y adolescentes que viven con VIH en La Rioja, especialmente aquellos que adquirieron el virus por transmisión vertical.

Oviedo explicó que desde la Fundación realizaron un relevamiento junto al CRILAR, a partir del cual identificaron aproximadamente 30 personas en la provincia que viven con VIH como consecuencia de una transmisión vertical. Se trata de personas que adquirieron el virus durante el embarazo, el parto o la lactancia.

“Detectamos que era una población que necesitaba que la acompañáramos no solamente en la garantía del acceso a la medicación o a un médico, sino también en cuestiones vinculadas con la salud mental y emocionales”, señaló.

Según explicó, la transmisión vertical puede producirse cuando una persona gestante tiene una carga viral elevada y desconoce su diagnóstico o no accede oportunamente al tratamiento. Por ello, remarcó la importancia de la prevención, los controles durante el embarazo y el diagnóstico temprano.

Una vida atravesada por el tratamiento y la discriminación

Oviedo destacó que quienes nacen con VIH deben comenzar desde muy pequeños con un tratamiento que requiere continuidad y seguimiento médico.

“Son niños y niñas que están creciendo tomando una medicación todos los días. Es un tratamiento que puede generar contraindicaciones en el organismo y mucho más en un organismo pediátrico”, explicó.

Sin embargo, sostuvo que uno de los mayores desafíos no se encuentra solamente en el aspecto biomédico, sino también en el impacto que tienen el estigma y la discriminación.

Desde la Fundación señalaron que existen casos documentados de niños y adolescentes que sufrieron situaciones de discriminación en ámbitos educativos. Entre los ejemplos mencionados durante la entrevista, se relató el caso de una niña que habría tenido un baño diferenciado y restricciones para compartir elementos con otros compañeros.

“Es muy duro y muy difícil para un ser humano aguantar eso, y mucho más para un niño”, expresó Oviedo.

También explicó que, en muchos casos, el diagnóstico se comunica a los niños recién cuando llegan a la adolescencia, debido al temor de sus familias a que sufran discriminación. Esta situación puede generar un fuerte impacto emocional cuando finalmente conocen su condición.

La importancia del diagnóstico temprano

Durante la entrevista, Oviedo insistió en la necesidad de realizarse los controles y acceder al diagnóstico de manera temprana.

“Lo peor que nos puede pasar como seres humanos, con cualquier tipo de diagnóstico, es llegar tarde”, sostuvo, y remarcó que actualmente las personas que viven con VIH y acceden al tratamiento pueden llevar adelante una vida de calidad.

También explicó que una persona que mantiene el tratamiento y alcanza una carga viral indetectable no transmite sexualmente el VIH, concepto conocido como I=I (indetectable = intransmisible).

En este sentido, destacó la importancia de sostener las políticas de prevención, el acceso a preservativos, los testeos y la información para toda la población.

Reclaman políticas públicas para las infancias con VIH

Oviedo planteó además la necesidad de desarrollar políticas públicas específicas para las personas que adquirieron el VIH por transmisión vertical.

Desde la Fundación Yacuyas, indicó, elaboraron un proyecto de ley y un modelo de política pública focalizado en esta población. “Estamos hablando de una política pública para 30 personas”, señaló, al remarcar que consideran que se trata de una medida posible de implementar.

El referente de la organización también hizo hincapié en la situación social que atraviesan algunas de estas familias y relató que recientemente debieron organizar una cadena solidaria para ayudar a la familia de una niña que se había quedado sin gas para cocinar.

“Esa carga de estrés que tenemos para poder asistir a estas personas se podría resolver de otra manera. Podríamos acompañarlos desde políticas públicas”, sostuvo.

Finalmente, invitó a las personas que conozcan a niñas, niños, adolescentes o jóvenes que hayan sobrevivido a una transmisión vertical del VIH a comunicarse con la Fundación Yacuyas, con el objetivo de poder conocer sus historias y acompañarlos.

“Queremos que estos chicos no atraviesen nuevamente la misma historia que atravesaron sus padres. La única forma es con la construcción de políticas públicas y la garantía de derechos”, concluyó.

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