El investigador y escritor presentó su obra “Origen de los pueblos: Historia del departamento Independencia”. El libro reúne cinco años de investigación documental sobre las raíces de más de 80 pueblos, parajes y estancias de la región.

La historia de los pueblos del interior riojano, sus raíces indígenas, los antiguos caminos y los cambios que transformaron la vida de sus habitantes quedaron reunidos en un libro que busca recuperar una parte de la memoria colectiva de La Rioja. Carlos Molina, oriundo de Patquía y autor de Origen de los pueblos: Historia del departamento Independencia, compartió los detalles de su trabajo en “Mis Queridos Viejos”.
Molina contó que la inquietud por conocer el origen de las localidades de su departamento surgió de grande, a partir de la curiosidad por descubrir de dónde provenían sus nombres y cómo se habían conformado las comunidades que integran ese territorio.
“Me propuse, con una tarea de investigación que duró cinco años”, relató el autor, al explicar el recorrido que realizó por archivos de Córdoba y Tucumán, además de información recibida desde España y Chile. También consultó bibliografía, investigaciones de otros autores y registros disponibles en distintas fuentes.
El resultado fue una obra que reúne información sobre más de 80 pueblos, parajes y estancias del departamento Independencia, incluidos algunos lugares que con el paso del tiempo fueron quedando despoblados.
El vínculo personal de Molina con la región fue uno de los motores de la investigación. El escritor se definió como descendiente de Amaná y Chiflón, y recordó que durante su infancia vivió en un puesto llamado La Mesada.
“Soy del interior profundo, el interior del interior, como se dice”, expresó durante la entrevista. Esa pertenencia lo impulsó a convertir una inquietud personal en un trabajo destinado a compartir con los habitantes de su departamento y con quienes debieron trasladarse a otros lugares, pero mantienen sus raíces en esas comunidades.
En el libro aparecen localidades como Paganso, Tutcún, Bilgo, Patquía, La Torre, Chiflón, Aguango y La Mesada, entre otras. Molina destacó especialmente los nombres vinculados a los pueblos originarios y la importancia de reconstruir las historias que, en muchos casos, permanecían dispersas en documentos y publicaciones.
Para avanzar con el trabajo, además de revisar archivos, realizó entrevistas y recorrió distintos lugares a pie, incluso por senderos utilizados por animales. En esas visitas encontró vestigios de antiguos asentamientos indígenas, como morteros y fragmentos de cerámica.
Sin embargo, aclaró que la base principal de la obra está constituida por documentos históricos y por investigaciones realizadas por otros autores, tanto de La Rioja como de otras regiones.
La investigación aborda un período que comienza con la llegada de los españoles y la fundación de La Rioja por Juan Ramírez de Velasco, cuando las comunidades indígenas ya habitaban el territorio, y se extiende aproximadamente hasta fines del siglo XIX.
Molina explicó que buscó reconstruir los procesos históricos que atravesaron los pueblos, incluyendo la organización colonial y los cambios económicos y sociales que modificaron la vida de la región.
Uno de los acontecimientos centrales que destacó fue la llegada del ferrocarril en 1891 y la inauguración de la estación de Patquía. Según relató, ese avance transformó las comunicaciones, las posibilidades de trabajo y el intercambio comercial entre distintas provincias.
El tren también influyó en la conformación de las localidades: algunos pueblos perdieron protagonismo o desaparecieron, mientras que otros surgieron alrededor de las estaciones ferroviarias, donde se generaron nuevas oportunidades laborales y comerciales.
El autor recordó que, antes de la llegada del ferrocarril, los viajes hacia Buenos Aires podían demandar entre dos y tres semanas en carreta o a caballo. La nueva conexión redujo considerablemente esos tiempos y favoreció el intercambio entre Cuyo y el norte argentino.
En ese contexto, mencionó también los vínculos comerciales con San Juan, Salta, Tucumán y Santiago del Estero, además de referencias históricas relacionadas con Aguango y los conflictos limítrofes entre La Rioja y San Juan.
Molina reconoció que la etapa de investigación fue apasionante, aunque exigió paciencia y perseverancia. En ocasiones debía leer cientos de páginas para encontrar una referencia puntual a una localidad o a un nombre que le permitiera avanzar.
“Era como un hilo: encontrar un nombre y así”, describió sobre el proceso de búsqueda de información.
No obstante, aseguró que uno de los mayores desafíos llegó después, cuando tuvo que transformar todo ese material en una publicación organizada. Para concretar el libro contó con la colaboración de Débora Barrio Nuevo, quien realizó las correcciones, y de Carlitos Paigés, encargado del formato editorial. La impresión se realizó en Córdoba.
El escritor también confesó que tuvo dudas antes de publicar, porque la información seguía apareciendo incluso cuando ya había decidido cerrar el trabajo. Finalmente, siguiendo los consejos de otros escritores, resolvió publicar el material reunido y dejar abierta la posibilidad de ampliar y corregir la obra en una segunda edición.
Molina explicó que su investigación se concentra principalmente hasta fines de 1900, por lo que considera que todavía queda otra etapa por contar: la evolución más reciente de los pueblos y sus transformaciones durante el siglo XX.
Durante la charla con Carlitos Casas, Molina destacó que la intención de la publicación no es solamente reunir información histórica, sino también ponerla al alcance de quienes viven en el departamento Independencia y de las familias que hoy residen en la Capital riojana.
En ese sentido, adelantó que, junto con el área de Cultura municipal de Patquía, trabajan en una iniciativa para acercar ejemplares a escuelas, institutos y profesorados, con el objetivo de que los estudiantes puedan conocer la historia de sus propias localidades.
El autor agradeció el respaldo del intendente Claudio, a quien mencionó durante la entrevista, y valoró la posibilidad de que el material llegue a las instituciones educativas.
La propuesta busca que los nombres de los pueblos no sean solamente referencias geográficas, sino también una puerta de entrada para conocer las comunidades originarias, los procesos históricos y las transformaciones que dieron forma a la identidad de cada lugar.
Dónde conseguir el libro
Origen de los pueblos: Historia del departamento Independencia se encuentra disponible en librerías del centro de la ciudad, en el Paseo Cultural, en Rayuela Libros —ubicada junto a la Casa de Gobierno— y en RyR Libros, sobre Dalmacio Vélez, cerca de la esquina de 9 de Julio.
Molina también informó que realiza envíos a domicilio sin cargo, tanto en la Capital como en Patquía y otras localidades del interior. Las personas interesadas pueden comunicarse al 3804-807-6668, número que se escucha en la entrevista y que conviene confirmar antes de publicar.

