Nació en La Rioja, trabajaba como electricista y estudiaba Ingeniería en Córdoba. Tenía 23 años cuando fue secuestrado junto a su esposa y su hijo de cinco meses, el 15 de agosto de 1976. Sus restos fueron identificados en Loma del Torito, cerca del excentro clandestino de detención La Perla.

Juan Carlos Soulier Guillén nació el 1 de noviembre de 1952 en La Rioja y era el segundo de tres hermanos: Luis, Juan Carlos y Julia. Alrededor de 1954, su familia se trasladó a Córdoba para garantizar la educación de sus hijos. Conocido como “el Negro” por sus seres queridos, egresó en 1971 del colegio salesiano Pío X con el título de bachiller y perito mercantil. Desde adolescente trabajó como electricista junto a su padre y su hermano, en la empresa familiar de instalaciones eléctricas.
Mientras desarrollaba su actividad laboral, cursaba los últimos años de Ingeniería en Construcciones en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Córdoba y participaba en el centro de estudiantes de su facultad. También militaba en los Comandos Populares de Liberación (CPL), organización que posteriormente se fusionó con las Fuerzas Armadas de Liberación 22 (FAL 22). En septiembre de 1974 se había casado con Adriana María Díaz Ríos y, en febrero de 1976, nació su hijo Sebastián, quien hoy es uno de los integrantes de la querella de familiares que impulsa la búsqueda en La Perla.
La noche del 15 de agosto de 1976, cuando tenía 23 años, Juan Carlos fue secuestrado junto a su esposa y su bebé de cinco meses en su vivienda del barrio Villa Páez, en la ciudad de Córdoba. Permaneció cautivo en el Departamento de Informaciones Policiales D2 y posteriormente fue trasladado al centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla. Tras una intensa búsqueda de sus familiares, el pequeño Sebastián fue recuperado por sus abuelos y su tía, mientras el destino de sus padres permaneció desconocido durante décadas.

La historia de Juan Carlos y Adriana fue recuperada en el libro Relatos de amores, sueños y luchas IV, publicado por Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas. Además, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba homenajeó a la pareja con la plantación de un árbol de cinacina en el Bosquecito de la Memoria. En febrero de 2021, la causa judicial Diedrichs-Herrera concluyó con condenas por delitos de lesa humanidad.
La identificación de Soulier Guillén se suma a otros casos de personas vinculadas con La Rioja cuyos restos fueron reconocidos en Loma del Torito, un sector cercano al excentro clandestino La Perla. En mayo de 2026 se informó la identificación de José Luis Goyochea y Nélida Noemí Moreno, secuestrados en Córdoba en 1977, y de Adrián Ferreyra, desaparecido en 1976 en el paraje Media Naranja. Los trabajos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), mediante estudios antropológicos y genéticos, permitieron avanzar en la identificación de personas desaparecidas. En marzo de 2026 se habían anunciado 12 identificaciones y, en mayo, otras 17, en el marco de las investigaciones para esclarecer el destino de las víctimas del terrorismo de Estado.

