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“A Victoria Romero la mandaron a barrer. Nosotras venimos a quedarnos”

Teresita Madera reivindicó el protagonismo de las mujeres en la política y llamó a disputar los espacios de decisión, sabiendo que forman parte de una dirigencia capaz de conducir. Lo hizo durante la Cumbre Política de Mujeres, con definiciones políticas sobre el presente y el futuro de la participación femenina.

Ante la presencia de cientos de mujeres de distintos departamentos de la provincia, la vicegobernadora Teresita Madera compartió el panel “Mujeres y poder: disputar el poder, transformar la política”, junto a la reconocida dirigente Marita Percival, en el marco de una jornada organizada por la Secretaría de la Mujer y Diversidad en el Comedor Estudiantil de La Rioja.

En su exposición, Madera planteó un discurso con fuertes definiciones políticas y puso el foco en una realidad que, pese a los avances legislativos, todavía muestra profundas desigualdades: las mujeres lograron conquistar espacios de participación, pero aún encuentran dificultades para acceder a los principales lugares donde se toman las decisiones.

La lapicera, la caja y la agenda: dónde se disputa el poder

Madera organizó su exposición alrededor de tres grandes ideas: dónde están paradas las mujeres en la política, qué significa disputar el poder y para qué quieren ejercerlo.

Al desarrollar la segunda, propuso tres dimensiones concretas: la lapicera, la caja y la agenda. La primera, vinculada con la posibilidad de participar en la conducción partidaria y en la definición de las candidaturas; la segunda, con el acceso a los recursos económicos y a las decisiones presupuestarias; y la tercera, con la capacidad de establecer cuáles son las prioridades de un proyecto político.

En ese marco, cuestionó que históricamente a las mujeres se les hayan asignado áreas sociales y vinculadas al cuidado, mientras que las discusiones sobre economía, obra pública, energía y minería quedaron reservadas a otros ámbitos de decisión. “Una mujer tiene que poder sentarse a discutir el presupuesto y no solamente a administrar lo que sobra”, afirmó

También hizo referencia a la violencia política que atraviesan muchas mujeres en el ejercicio de sus funciones y advirtió que estas situaciones pueden convertirse en mecanismos de expulsión de la vida pública.

En una de las definiciones más significativas de su intervención, Madera se refirió a las mujeres que hoy tienen aspiraciones de conducción en la provincia y planteó la necesidad de construir una competencia política sin descalificaciones ni enfrentamientos personales.

“Esta provincia tiene hoy varias mujeres con condiciones y con ganas de conducir. Algunos van a querer mostrar eso como una pelea. Yo digo que es un logro. Podemos pensar distinto, podemos competir de frente y podemos cuidarnos mientras lo hacemos. Esa también es una forma de disputar el poder”, sostuvo.

Una política que vuelva, cambie las reglas y gobierne para la gente

Al explicar para qué quieren las mujeres disputar el poder, Madera sostuvo que la presencia femenina, por sí sola, no garantiza una transformación política. El desafío, señaló, es modificar las prácticas y las prioridades de gobierno.

Desde su experiencia en la gestión pública, destacó tres convicciones: volver al territorio y hacerse cargo de los compromisos asumidos; cambiar las reglas de juego para que las decisiones no queden concentradas en pequeñas mesas de poder; y gobernar teniendo en cuenta las preocupaciones cotidianas de las familias.

“Si nuestra política no entra en esa cocina, no sirve”, expresó al referirse a la preocupación de miles de hogares por llegar a fin de mes y al rol que tienen las mujeres en la organización de la economía familiar.

Además, propuso cuatro compromisos para que la Cumbre tenga continuidad: avanzar en la aplicación de la paridad prevista en el artículo 23 de la Constitución Provincial, promover mayor participación femenina en los gabinetes, establecer protocolos contra la violencia política y fortalecer la formación y las redes de acompañamiento para mujeres del interior.

En el cierre, recuperó la figura de Victoria Romero como símbolo de las mujeres riojanas que históricamente disputaron espacios de protagonismo y recordó el lugar que hoy ocupa su nombre en la Constitución Provincial.

“Durante mucho tiempo, las mujeres fuimos las que servíamos la mesa del poder. Cocinamos, pusimos los platos, militamos la campaña y limpiamos después. No vinimos solo a pedir una silla, vinimos a discutir quién se sienta”.

Y concluyó con una frase que sintetizó el sentido de su exposición: “A Victoria Romero la mandaron a barrer. Nosotras venimos a quedarnos”.

Marita Percival: sororidad, derechos y una agenda de justicia social

Por su parte, Marita Percival aportó una mirada nacional e internacional sobre los desafíos de las mujeres en la política y la necesidad de consolidar un pacto ético y social de solidaridad y sororidad que permita sostener las conquistas alcanzadas y avanzar hacia mayores niveles de participación.

Durante su intervención, puso el acento en las distintas formas de violencia, discriminación, amenazas y extorsiones que enfrentan las mujeres que deciden participar y disputar espacios de poder. En ese sentido, convocó a fortalecer las redes de acompañamiento y los acuerdos entre mujeres, más allá de sus pertenencias políticas.

Percival también vinculó la participación política femenina con las discusiones sobre el modelo de país y las prioridades del Estado. Cuestionó las políticas de ajuste y el retroceso en materia de derechos, y llamó a poner en el centro de la agenda pública la educación, la salud, la vivienda, el acceso a internet y las políticas de cuidado.

Asimismo, planteó la necesidad de discutir cómo se distribuyen los recursos públicos, señalando las contradicciones entre el crecimiento del gasto militar a escala mundial y las necesidades sociales que continúan sin respuesta en distintos países.

Finalmente, convocó a las mujeres reunidas en la Cumbre a fortalecer la organización colectiva y sostener una agenda común que permita construir una Argentina más justa, con igualdad de oportunidades y derechos para las próximas generaciones.

El panel dejó planteada una discusión que atraviesa a la política actual: no alcanza con que las mujeres lleguen a los espacios de representación; también necesitan participar de las decisiones, disputar las conducciones y transformar las prioridades desde las que se ejerce el poder.

La Cumbre Política de Mujeres en La Rioja abrió un debate nacional sobre liderazgo y acceso al poder