En el último día hábil de agosto, y en plena jornada de vencimientos de contratos de futuros, el Banco Central sorprendió al sistema financiero con la Comunicación A 8311, que modifica las reglas del mercado cambiario. La medida apunta a limitar los movimientos de los bancos y contener presiones sobre la cotización del dólar.

Las disposiciones claves son tres:
- Desde diciembre de 2025, la Posición Global Neta Negativa de Moneda Extranjera (PGNME) deberá cumplirse a diario y no como promedio mensual.
- También desde diciembre, cuando la posición en contado sea negativa, no podrá superar el 30% de la Responsabilidad Patrimonial Computable del mes anterior.
- Con efecto inmediato, los bancos no podrán incrementar su posición de contado el último día hábil del mes respecto al día anterior, aunque sí reducirla.
Según explicaron voceros del BCRA, la intención es evitar movimientos especulativos que puedan distorsionar la cotización y generar volatilidad en un momento clave: el fixing de futuros.
Un nuevo round con los bancos
La decisión se da en medio de tensiones entre el Gobierno y las entidades financieras. Tras la eliminación de las LEFI en julio, los bancos recibieron una fuerte inyección de liquidez, lo que obligó al Central a endurecer encajes y a intervenir activamente en el mercado de futuros, incluso asumiendo fuertes pérdidas.
En el oficialismo hay malestar porque consideran que los bancos no colaboran con la transición hacia un nuevo esquema monetario. El cambio de reglas en el cierre de mes generó bronca en las mesas de operaciones, donde aseguran que el Central alteró las condiciones justo en el momento más sensible.
El rol de los futuros
Desde julio, el BCRA se volcó con fuerza al mercado de futuros, ya que el acuerdo con el FMI le impide vender dólares en el spot mientras no se toque el techo de la banda cambiaria. Según estimaciones privadas, llegó a acumular una posición vendida de entre USD 6.100 y 6.300 millones. Solo en agosto vencían contratos por unos USD 1.200 millones.
El contrato de dólar a agosto llegó a operarse con tasas negativas, un fenómeno atribuido a la fuerte presencia del Central ofreciendo contratos a valores más bajos para evitar un salto en la cotización spot.
Qué implica la PGNME
La PGNME fija límites a las posiciones en dólares que pueden mantener los bancos, tanto en contado como en futuros. Con esta nueva comunicación, el Central refuerza los controles para que las entidades no puedan concentrar operaciones al cierre del mes y presionar sobre el tipo de cambio.
En palabras de un analista: “Durante el mes los bancos pueden operar dentro de sus límites, pero en el último día ya no tienen margen para comprar más y empujar el fixing. Así, el BCRA busca neutralizar ese efecto”.

