Los combustibles volvieron a aumentar en todo el país y los nuevos valores ya se sienten en los surtidores. El litro de nafta Súper pasó a costar $1.603, mientras que la opción Premium trepó a $1.847.
Este incremento se suma a la serie de ajustes registrados en los últimos meses y vuelve a presionar el bolsillo de los automovilistas, que enfrentan un escenario de precios en constante ascenso.

