El vocero presidencial, Manuel Adorni, defendió el viaje de su esposa a Nueva York en el avión presidencial y aseguró que la situación no implicó erogaciones para el Estado nacional.

La polémica surgió luego de que trascendiera que su pareja lo acompañó durante una gira oficial. Ante las críticas, el funcionario explicó que se trató de una decisión personal y remarcó que los gastos derivados del viaje fueron afrontados de manera privada.
“Vengo una semana a deslomarme a Nueva York y quería que mi esposa me acompañe. Es mi compañera de vida”, sostuvo Adorni al referirse a la situación.
En ese sentido, aseguró que la presencia de su esposa en el vuelo oficial no significó un costo adicional para el Estado. “Los gastos de ella se los paga ella, y mis viáticos, comida y movilidad me los pago yo. No le sacamos un peso al Estado”, afirmó.
Las declaraciones del vocero se dieron en medio de cuestionamientos desde sectores políticos y en redes sociales, donde se puso en discusión el uso del avión presidencial para trasladar a familiares de funcionarios durante actividades oficiales.
Desde el Gobierno señalaron que la agenda del viaje incluyó reuniones y actividades institucionales en la ciudad estadounidense, mientras que Adorni insistió en que la presencia de su esposa no implicó gastos públicos adicionales.

