La difícil situación económica que atraviesa el país vuelve a impactar de lleno en el sector gastronómico de La Rioja. En el transcurso de esta semana, tres reconocidos locales —Smoked, Mayonesa y House— cerraron sus puertas de manera definitiva, dejando como saldo cerca de 20 personas sin empleo.
El cierre simultáneo de estos espacios no solo representa un golpe para quienes trabajaban allí, sino también una señal de alerta sobre el contexto que atraviesan los emprendimientos del rubro. La caída del consumo, el aumento de costos fijos —como alquileres, servicios e insumos— y la imposibilidad de sostener la rentabilidad aparecen como algunos de los factores que explican este escenario.
Trabajadores afectados expresaron su preocupación por la falta de oportunidades inmediatas para reinsertarse en el mercado laboral, en un contexto donde otros comercios también enfrentan dificultades similares. “Cada vez hay menos movimiento, la gente cuida mucho más el gasto”, coinciden desde el sector.
En paralelo, referentes gastronómicos advierten que la situación no es aislada y que podría profundizarse si no se logra una recuperación del consumo en el corto plazo. La incertidumbre económica, sumada a la presión impositiva y el encarecimiento de la cadena de producción, configura un panorama complejo para pequeños y medianos emprendimientos.
Así, el cierre de Smoked, Mayonesa y House no solo marca el final de tres propuestas gastronómicas en la ciudad, sino que también refleja el impacto concreto de la crisis en la economía local, con consecuencias directas en el empleo y en el entramado comercial riojano.


