El estado actual del templo Santuario de San Francisco Solano – Las Padercitas generó malestar entre algunos vecinos, quienes manifestaron su preocupación por la falta de apertura del lugar para celebraciones religiosas, mientras que —según señalaron— el espacio sí se habilitaría para otros eventos.
Ante esta situación, Fray Julio César Bunader, OFM, guardián y rector del convento de la Iglesia San Francisco de Asís, mantuvo comunicación con el equipo de Medios Provincia y explicó el contexto que atraviesa actualmente la orden franciscana en la provincia.

En primer lugar, el religioso agradeció el acompañamiento de la diócesis:
“Primero hay que darle gracias al obispo por permitirnos seguir estando aquí en La Rioja, porque nosotros estamos en un momento difícil de la orden, en un redireccionamiento de los franciscanos donde el número de hermanos es cada vez menor, y tenemos que ver cómo vamos a estar en los lugares de una manera nueva, distinta”.
Bunader detalló que desde enero de 2025 tanto Las Padercitas como San Francisco dejaron de funcionar como parroquias, por lo que actualmente no se desarrollan actividades parroquiales ni catequesis en el templo.

Asimismo, expresó su preocupación por el estado del lugar y los hechos de vandalismo registrados. “El lugar de Las Padercitas es tierra de nadie. Han vandalizado, robado el audio y roto los baños”, afirmó.
El fraile también se refirió a los reclamos de algunos vecinos: “Los vecinos que dicen que quieren Las Padercitas, yo nunca los vi en el templo”.
En cuanto al futuro del espacio, explicó que existe un acuerdo entre los franciscanos, el municipio y el área de Obras Públicas para poner en valor el lugar y hacerlo accesible para toda la comunidad.

Finalmente, aclaró que actualmente no se realizan celebraciones religiosas por cuestiones de seguridad. “No hay culto porque tengo miedo por la gente. Las paredes están agrietadas, hay muchos arreglos que hacer y si el municipio no nos colabora, no podemos utilizar este lugar para que la gente lo use de manera segura”, sostuvo.
También desmintió versiones sobre la realización de eventos privados en el predio: “Cata de vino no hubo, yo no autoricé nada”.
“Vamos a hacer lo que podemos, no lo que la gente quiera, sino lo que podemos”, concluyó.

