La actriz habló como nunca del final de una historia de 19 años con el actor, y dejó al descubierto el dolor, el desgaste y la difícil decisión que cambió su vida.

A casi dos años del final de una de las parejas más queridas del espectáculo, Emilia Attias rompió el silencio y se animó a contar cómo fue atravesar la separación de Turco Naim tras casi dos décadas juntos.
Lejos de cualquier escándalo, la actriz dejó en claro que el proceso fue mucho más profundo de lo que se veía desde afuera: “No me lo esperaba”, confesó sobre el impacto emocional que le generó el final del vínculo, dejando entrever que el duelo fue largo y complejo.
Con una mirada madura, explicó que la ruptura no fue impulsiva, sino el resultado de un camino que ambas partes transitaron con tiempo: “Fue un proceso que me lo tomé muy tranquila, de las dos partes fue así. Fue muy natural, muy fluido, pero porque siento que nos tomamos mucho tiempo para cada paso”, reveló.
La historia entre Attias y Naim marcó una época: 19 años de relación, una familia consolidada (con Gina, la hija que tienen en común) y una imagen de pareja inquebrantable: “Tuvimos una relación muy hermosa y mucha gente que nos ha visto ser pareja pensaban que nunca nos íbamos a separar”, recordó con nostalgia.
Sin embargo, con el tiempo, los conflictos comenzaron a hacerse cada vez más visibles: “Fueron problemas que fueron subyaciendo y siendo cada vez más protagonistas en la relación”, explicó.
La actriz también fue muy honesta al hablar del desgaste emocional: “Te empezás a sentir incómoda con cosas hasta que empezás a sentir cosas que no te hacen bien”, expresó, poniendo en palabras una situación con la que muchos pueden identificarse.
Tomar la decisión final, según contó, fue uno de los momentos más difíciles: “Es un terreno muy delicado de darse cuenta de la valentía de hablar y de aceptar. Me costó muchísimo la decisión”, admitió.
A pesar del dolor, dejó algo muy claro: no hubo reproches: “Los dos la remamos todo lo posible, me quedo tranquila de que hicimos lo que pudimos”, aseguró, dejando en evidencia que el amor existió hasta el final, aunque no haya alcanzado.
Hoy, el vínculo se transformó, pero sigue vigente desde otro lugar: “Somos familia de otra manera. Nos queremos mucho. Obviamente no es todo color de rosas y no nos llevamos increíble, pero bueno, nos acompañamos”.
Fuente: Ciudad Magazine

