Con la presencia del gobernador Ricardo Quintela, la provincia fue sede del Día PyME CASFOG, donde se lanzó el primer esquema nacional de avales compartidos impulsado por un fondo público provincial. La iniciativa busca facilitar el financiamiento para pequeñas y medianas empresas y posiciona a La Rioja como referente en innovación financiera.

La Rioja reunió este lunes a representantes del sistema nacional de garantías, entidades financieras, cámaras empresarias y organismos vinculados al desarrollo productivo durante una nueva edición del Día PyME CASFOG, un encuentro federal centrado en el fortalecimiento del acceso al financiamiento para pequeñas y medianas empresas.
En ese marco, el Gobierno provincial presentó un nuevo esquema de avales compartidos, una herramienta inédita en el país que será liderada por el Fondo de Garantías de La Rioja (FOGAPLAR) y permitirá ampliar la capacidad de acceso al crédito mediante un sistema de riesgo compartido con distintas Sociedades de Garantía Recíproca.
El lanzamiento contó con la participación del gobernador Ricardo Quintela, quien destacó la importancia de generar instrumentos financieros que acompañen al sector productivo, especialmente en un contexto complejo para las PyMES argentinas.
La nueva modalidad fue desarrollada junto a la Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (CASFOG) y nueve Sociedades de Garantía Recíproca, posibilitando que varias entidades respalden una misma operación crediticia y multipliquen la capacidad de financiamiento.
Durante una primera etapa, el sistema estará orientado a facilitar el acceso de las empresas riojanas a las líneas de crédito del Consejo Federal de Inversiones (CFI), con la expectativa de extender posteriormente la operatoria hacia otras entidades financieras.
Desde el Gobierno provincial señalaron que esta herramienta permitirá impulsar nuevas inversiones, fortalecer el entramado productivo, favorecer la creación de empleo y ampliar la inclusión financiera de las pequeñas y medianas empresas.
Con esta iniciativa, La Rioja se convierte en la primera provincia del país en implementar un modelo de avales compartidos liderado por un fondo público, consolidando su protagonismo en el desarrollo de políticas destinadas al financiamiento productivo.

