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Repartidos pero enteros

Muchísimas emociones se adueñaron de nosotros estos últimos días, al enterarnos que habían identificado los restos de Adrián Ferreyra, José Luis Goyochea y su esposa Nélida Moreno. Al principio fue un tímido rumor que con los días fue tomando cuerpo. Es que los 50 años transcurridos desde sus secuestros y posteriores asesinatos, pese a la búsqueda incesante de familiares y organismos de Derechos Humanos, al aproximarse la certeza la incredulidad fue quedando atrás.

El gran trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), tarea que desarrollan desde varias décadas atrás incluso en el extranjero, logró una victoria más en la batalla en contra del negacionismo de quienes sin mayor asidero que el odio, incluido el gobierno del presidente Milei, pretenden negar todos los delitos cometidos por la última dictadura militar. Estos hallazgos de restos en La Perla y su identificación confirman lo que desde hace décadas se sostiene: la directa responsabilidad de los esbirros de la dictadura que no solo les quitaron la vida, sino que en su cobardía los desaparecieron y hasta intentaron destruirlos para evitar lo que ahora se ha logrado.
Entre los fragmentos de restos y como un mensaje de amor militante, se encontraron tres parejas, la de Ester Felipe y Luis Mónaco, la de Rosa Cristina Godoy y Carlos Cruspeire, además de Nélida Moreno con José Luis Goyochea, que se suman a los demás restos identificados y que ya no son “desaparecidos”, sino personas, militantes asesinados por la dictadura cívico militar de 1976. El destrozo y ocultamiento de sus cuerpos demuestra claramente la calidad moral de quienes se decían a si mismos “defensores de la civilización occidental y cristiana”, resultando ser solo unos cobardes que se emborrachaban para torturar y asesinar.
Estas nuevas identificaciones además de ser seguramente para sus familias el cierre de un ciclo, nos alientan la esperanza de que otras y otros riojanos recuperen su identidad y también, refuerzan la continuidad de la lucha por mantener la Memoria y así, llegar a la Verdad para que haya Justicia.
(*) El titulo parafrasea parte de la canción “El Negro Sabino” (José Sabino Navarro), peronista y militante Montonero caído en combate en Córdoba en Julio de 1971 y que, para dificultar su identificación, le cortaron las manos sepultándolo debajo de otra tumba. Dice así: “porque hemos hallado/ tus manos Compañero/ te sentimos con nosotros/ repartido pero entero …”. Y un dato más, otra identificada es Graciela María de los Milagros Doldán, que fue la pareja de aquel bravo “Negro” Sabino al que también mutilaron su cuerpo.  
FIRMA: Nicasio Barrionuevo. Militante del Peronismo 26 de Julio – La Rioja.

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