Los principales destinos de la provincia registraron altos niveles de ocupación durante el receso invernal. La región Oeste lideró las estadísticas con un 80%, mientras que la ocupación hotelera creció un 12% respecto al mismo período del año pasado. El programa Previaje Riojano con Chachos también mostró una fuerte adhesión de turistas.

La Rioja atraviesa la primera semana de las vacaciones de invierno con un movimiento turístico positivo y en sintonía con la dinámica que se observa a nivel nacional. Según datos del Observatorio Económico de Turismo de La Rioja, los principales destinos provinciales alcanzaron picos de ocupación de hasta el 80%, reflejando una destacada afluencia de visitantes en las distintas regiones turísticas.
La región Oeste fue la que registró los mejores indicadores, con una ocupación del 80%, impulsada principalmente por la llegada de turistas a Chilecito y Villa Unión, dos de los destinos más elegidos durante el receso invernal.
En los Llanos Riojanos, la ocupación alcanzó el 75%, con Olta como principal atractivo del período. La realización de la Fiesta Provincial del Cabrito fue uno de los factores que contribuyó al importante movimiento de visitantes en esa región.
Por su parte, la región Norte registró una ocupación promedio del 45%, aunque algunos destinos alcanzaron niveles significativamente superiores. Tal fue el caso de las Termas de Santa Teresita, donde se registraron picos de ocupación de hasta el 80%, acompañando el crecimiento turístico observado en toda la provincia.
Desde el sector turístico destacaron además que, en comparación con la primera semana de vacaciones de invierno de 2024, la ocupación hotelera mostró un incremento del 12%, consolidando una tendencia positiva para la actividad y fortaleciendo las expectativas para el resto de la temporada.
En este contexto, el programa Previaje Riojano con Chachos se posiciona como una de las herramientas más valoradas por quienes visitan la provincia. La iniciativa, impulsada por el Gobierno de La Rioja en articulación con el sector privado, permite a los turistas acceder a beneficios para recorrer distintos destinos y realizar consumos en establecimientos adheridos.
La buena recepción del programa no solo favorece la experiencia de los visitantes, sino que también contribuye a dinamizar la economía local, fortaleciendo tanto la actividad turística como el comercio en las distintas regiones de la provincia.

