La carrera docente en Argentina presenta importantes desafíos desde el inicio de la formación hasta el momento de la jubilación. Así lo revela un nuevo informe elaborado por Argentinos por la Educación junto a CIPPEC, que analiza la trayectoria de los docentes y las condiciones en las que desarrollan su profesión en las distintas jurisdicciones del país.
En comunicación con el equipo de Medios Provincia, Luz Martorelli, licenciada en Ciencias de la Educación y analista de Políticas Educativas en Argentinos por la Educación, explicó que el objetivo del estudio fue conocer cómo transita un docente su carrera desde que decide formarse hasta su retiro.
“Queríamos indagar justamente cómo es la trayectoria docente desde que un estudiante que termina la escuela decide ir a un instituto de educación superior o a una universidad y cómo va haciendo su trayectoria y su vida como docente hasta su jubilación”, señaló.
Para realizar el informe se utilizaron datos de distintas fuentes, entre ellas Aprender, la Encuesta Permanente de Hogares y un análisis de los estatutos docentes vigentes. En este último punto, el estudio identificó que actualmente coexisten 24 carreras docentes diferentes en Argentina, una por cada jurisdicción educativa.

Más de la mitad de los docentes jóvenes comienza como suplente
Uno de los datos destacados del informe indica que el 52% de los docentes menores de 25 años trabaja como suplente. Es decir, más de la mitad de quienes se encuentran comenzando su trayectoria profesional lo hacen cubriendo temporalmente el cargo de otro docente titular.
La situación cambia con el paso de los años, aunque la estabilidad laboral puede demorar considerablemente. Según el análisis, la titularidad comienza a ser una condición más frecuente entre los 40 y 49 años, y el promedio nacional indica que un docente puede tardar aproximadamente 15 años desde su primer desempeño frente al aula hasta acceder a un cargo titular.
Para ascender, el docente debe salir del aula
Otro de los aspectos que plantea el informe tiene que ver con las posibilidades de crecimiento profesional. Actualmente, la carrera docente ofrece principalmente una lógica vertical: para avanzar hacia otros cargos, el educador debe abandonar el trabajo cotidiano frente al aula.
“Un docente, para seguir haciendo carrera, tiene que sí o sí salir del aula; es decir, ser director del colegio o quizá acceder a un cargo más amplio, como supervisor o inspector”, explicó Martorelli.
La especialista planteó la necesidad de pensar alternativas que permitan desarrollar una carrera horizontal, donde los docentes puedan continuar creciendo profesionalmente sin tener que dejar la enseñanza.
Entre las posibilidades mencionadas aparecen nuevos roles dentro del aula, como docentes acompañantes de trayectorias, coordinación, parejas pedagógicas y otras funciones que permitan reconocer la experiencia y formación de los educadores.
“Hay varios países donde la carrera docente es horizontal”, destacó Martorelli, y consideró que este tipo de alternativas permitiría generar incentivos para que docentes con experiencia puedan continuar desarrollándose dentro del aula.
Docentes que trabajan en hasta tres escuelas
El informe también pone el foco en la carga laboral. Según los datos analizados, 3 de cada 10 docentes trabajan en más de una escuela.
Esta situación implica no solamente trasladarse entre establecimientos, sino también multiplicar las tareas que se realizan fuera del horario de clases: planificación, corrección, preparación de materiales y otras actividades vinculadas a la enseñanza.
“Un docente que trabaja en tres escuelas está todo el día ocupado y cuando llega a su casa tiene que seguir trabajando para tres escuelas”, señaló la especialista.
A esto se suma que alrededor de un 23% de los docentes trabaja más de 40 horas semanales, lo que evidencia la diversidad de situaciones laborales dentro del sistema educativo argentino.
El salario alcanza su punto máximo entre los 45 y 54 años
El análisis de la trayectoria salarial muestra también una evolución vinculada a la antigüedad. Según el informe, los ingresos docentes alcanzan su punto máximo entre los 45 y 54 años.
En comparación con el comienzo de la carrera, los ingresos de un docente en esa etapa son, en promedio, un 93% superiores a los que percibía cuando inició su trayectoria laboral.
Martorelli aclaró que no existe un único salario docente para todo el país, ya que cada jurisdicción establece sus propias condiciones y remuneraciones y, además, el ingreso depende de la cantidad de horas y cargos que tenga cada trabajador.
De esta manera, el estudio busca poner en discusión no solamente cuánto gana un docente, sino también cómo se desarrolla su carrera, cuánto demora en alcanzar estabilidad y qué alternativas tiene para crecer profesionalmente sin abandonar el aula.

