La movilización convoca a distintos sectores de la Sociedad.

En la provincia, la Marcha del Orgullo se realizará el próximo 14 de noviembre, con una convocatoria que buscará trascender los reclamos de la comunidad LGBTIQ+ para convertirse en una expresión colectiva en defensa de los derechos, contra la discriminación y frente a los discursos de odio.
La convocatoria fue destacada por Yacurmana De la Puente y Landriel Oviedo, integrantes de la Fundación YACUYAS, en Decilo de Frente. Ambos plantearon que la movilización llega en un contexto en el que todavía existen importantes deudas en materia de igualdad, acceso a la salud y cumplimiento efectivo de derechos.
De la Puente sostuvo que, pese a los años transcurridos desde el regreso de la democracia, hay sectores para los que las garantías constitucionales todavía no se traducen en una vida digna. “A las personas con VIH y a las personas trans la democracia todavía no nos llegó, porque no tenemos plena garantía de derechos y de la aplicación de esos derechos”, expresó.
En ese sentido, remarcó que el objetivo es exigir condiciones de vida dignas y que las leyes vigentes se cumplan. También llamó a sostener la organización y la resistencia frente a los discursos que estigmatizan a las diversidades: “Si bajamos los brazos, todos esos discursos nos van a matar”.
Para De la Puente, la Marcha del Orgullo tiene un valor que va más allá de la visibilidad de la comunidad. La definió como una expresión popular y consideró fundamental que participe el conjunto de la sociedad.
La referente también manifestó su preocupación por el retroceso en materia de visibilidad y seguridad. Recordó que, en las primeras marchas del Orgullo en Argentina, algunas personas utilizaban máscaras para evitar ser reconocidas y advirtió que hoy existe el riesgo de volver a situaciones en las que integrantes de la diversidad sientan que deben ocultar su identidad.
“Ser una persona trans o ser una persona de la diversidad, la verdad que estamos muy expuestas a la violencia, pero queremos estar. Entonces vamos a tener que salir a la calle igual”, señaló.
La convocatoria del 14 de noviembre apunta, además, a sumar a otros colectivos que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. De la Puente mencionó a las personas con discapacidad, quienes viven con VIH, jubilados y pensionados, y planteó la necesidad de construir una movilización amplia, con demandas compartidas.
En ese marco, reivindicó la tradición de participación popular de La Rioja y recordó las movilizaciones vinculadas a la universidad y el Riojanazo como antecedentes de una provincia con capacidad de expresarse en las calles. “Buscamos que se siga esa efervescencia riojana, que vuelva a aparecer, porque creo que es el momento para hacerlo”, sostuvo.
Durante la entrevista, Landriel Oviedo explicó que las organizaciones sociales también trabajan en el acompañamiento de personas que viven con VIH y en la articulación con instituciones para mejorar el acceso a la información, la prevención y la atención sanitaria.
Indicó que quienes necesiten comunicarse con la Fundación pueden hacerlo a través de sus redes sociales. También mencionó el espacio de la Mesa de Trabajo en VIH, integrado por distintas organizaciones, entre ellas Brigada Sanitaria Uniendo Fuerzas para Encontrarte, Fundación Aprender a Vivir, familiares y amigos.
Oviedo destacó que la tarea de las organizaciones no se limita a la asistencia individual. “La sociedad civil en La Rioja y vinculada al VIH está al servicio de la comunidad, está para poder construir políticas públicas y sobre todo hacer de nexo”, explicó.
Según detalló, muchas veces las organizaciones reciben consultas de personas que necesitan ayuda para volver a vincularse con el sistema sanitario o ingresar a él. Por eso, consideró fundamental que exista una articulación institucional sostenida y no dependa exclusivamente de voluntades individuales.
En esa línea, De la Puente contó que, desde la Escuela de Gobernanza de la Fundación, vienen desarrollando capacitaciones en distintas instituciones. También mencionó un convenio firmado con la Mesa de Diversidad de Catamarca, como parte de un trabajo de articulación regional.
Otro de los planteos estuvo relacionado con la posibilidad de ingresar a las escuelas para desarrollar actividades de prevención, información y educación.
Oviedo señaló que la Fundación intenta establecer un vínculo institucional con el área educativa para poder trabajar de manera sistemática, pero que hasta ahora muchas de las intervenciones dependen de la disposición de directivos o autoridades de cada establecimiento.
Como ejemplo, mencionó una actividad prevista en una escuela secundaria de Niyaco y explicó que suelen articular con agentes sanitarios para llegar a distintos espacios de la comunidad.
El reclamo apunta a que estas iniciativas puedan sostenerse mediante acuerdos institucionales y políticas públicas, en lugar de quedar sujetas a decisiones particulares. Para la organización, la prevención y la información son herramientas centrales para evitar diagnósticos tardíos, situaciones de discriminación y vulneraciones de derechos.
Hacia el cierre de la entrevista, Oviedo volvió sobre la necesidad de que La Rioja avance con una respuesta integral frente al VIH. Planteó que, si no se concreta el tratamiento de la ley reclamada por las organizaciones, al menos debería incorporarse una partida específica en el presupuesto provincial. “Que por lo menos, si no se va a tratar la ley, que en la ley de presupuesto figure el ítem de la respuesta integral al VIH”, expresó.
El referente también manifestó el impacto personal que le genera escuchar historias de personas que fallecieron y que eran conocidas por integrantes de la comunidad. “Mañana ya es tarde y ya viene siendo tarde para un montón de personas”, advirtió.
De la Puente agregó que las vulneraciones no se limitan a la falta de políticas generales, sino que también aparecen en situaciones concretas dentro del sistema de salud. Mencionó testimonios de personas que denunciaron malos tratos durante la atención médica, incluso en intervenciones quirúrgicas u odontológicas. “Nos cuentan muchas veces cuestiones médicas de violencia en la atención, por alguna cirugía o odontología. Si no te quieren atender porque tenés VIH”, señaló.
Para ambos referentes, estas situaciones muestran por qué resulta necesario construir una respuesta integral que involucre a distintas áreas del Estado y garantice que los derechos no dependan de la voluntad de cada institución o profesional.
